La lluvia da al traste la primera jornada del Primavera Sound
Algunos escenarios menores han seguido, y han quedado en el aire Massive Atack, Mac deMarco o Bad Gyal
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Algunos escenarios menores han seguido, y han quedado en el aire Massive Atack, Mac deMarco o Bad Gyal
Countries: Ecuador, Colombia, Venezuela (Bolivarian Republic of) Source: UN High Commissioner for Refugees Please refer to the attached file. Contexto operacional Durante abril de 2026, el entorno operativo de Ecuador estuvo marcado por presiones de seguridad, ambientales y socioeconómicas que afectan tanto a comunidades de acogida como a personas desplazadas. Si bien los datos oficiales muestran una reducción en las tasas de homicidio, el análisis a nivel de terreno indica que esto refleja una contención parcial de la violencia más que una mejora estructural, con dinámicas criminales que se desplazan cada vez más entre territorios. Estas tendencias sugieren que el monitoreo de las zonas costeras y fronterizas será cada vez más importante en los próximos meses. Según datos oficiales, se registraron 2,778 muertes violentas entre enero y abril, en comparación con 3,150 en el mismo período del año pasado, lo que representa una disminución del 11.8%. A pesar de esto, la tasa de homicidios se mantiene elevada a nivel nacional. Las respuestas de seguridad continuaron bajo estados de excepción prolongados. Las operaciones militares y policiales se intensificaron en varias provincias, incluyendo Esmeraldas, Manabí, Guayas y Sucumbíos, contribuyendo a un mayor temor entre las comunidades. En zonas fronterizas como Carchi, las operaciones de control migratorio priorizaron la verificación del estatus migratorio y de antecedentes penales, mientras que ACNUR y sus socios continuaron brindando asistencia legal a personas con necesidades de protección internacional. En Esmeraldas y San Lorenzo, los incidentes de seguridad afectaron directamente a comunidades y operaciones humanitarias, lo que llevó a la suspensión temporal o adaptación de actividades, así como a la adopción de modalidades de trabajo remoto. En todo el país, ACNUR continúa acompañando a las comunidades para identificar riesgos y promover respuestas localizadas que atiendan sus necesidades. Las dinámicas de movilidad en las fronteras siguen siendo complejas. En Rumichaca, continuó la llegada de familias desplazadas, mientras ACNUR y sus socios mantienen su compromiso de facilitar el acceso a asistencia y servicios de protección. Los impactos ambientales agravaron aún más las vulnerabilidades existentes. Fuertes lluvias e inundaciones afectaron la región amazónica, particularmente en Orellana y Sucumbíos, provocando evacuaciones, interrupción de servicios básicos y daños a la infraestructura, mientras la capacidad de respuesta permaneció limitada. De manera paralela, las regiones costeras experimentaron temperaturas extremas, y la disminución de los niveles de agua en embalses hidroeléctricos clave generó preocupación sobre el suministro energético, situación que en años anteriores ocasionó cortes de energía de más de 14 horas diarias. Estas presiones internas se ven agravadas por desarrollos regionales. La escalada de violencia en el sur de Colombia continuó influyendo en los movimientos transfronterizos hacia Ecuador. Al mismo tiempo, los cambios en las políticas migratorias regionales y en las intenciones de retorno están reconfigurando las dinámicas de movilidad. Un informe reciente de ACNUR reveló que, entre personas venezolanas encuestadas en Ecuador, alrededor del 11% manifestó intención de regresar a su país de origen en los próximos 12 meses, mientras que más de dos tercios no considerarían retornar en los próximos cinco años, lo que refuerza la necesidad de seguir invirtiendo en soluciones duraderas e integración en Ecuador. En general, el contexto sigue siendo altamente volátil, con medidas de emergencia, violencia localizada y shocks climáticos que afectan el acceso a protección, servicios y medios de vida. Esto resalta la necesidad de monitoreo sostenido, una coordinación más sólida y la continuidad de la acción humanitaria. ACNUR continúa brindando protección, fortaleciendo sistemas nacionales y ampliando el acceso a servicios para apoyar la integración de poblaciones desplazadas y comunidades vulnerables.
Country: Colombia Sources: El Equipo Humanitario País Colombia, UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs Please refer to the attached file. Mensajes Claves En 2025 el agravamiento de la situación humanitaria en el departamento del Valle del Cauca se evidenció por el aumento del número de personas desplazadas tanto en movimientos masivos como individuales. Así mismo, se identificó un crecimiento en el número de personas confinadas en varias zonas del departamento, en especial en Buenaventura, cuarto municipio a nivel nacional con mayor población víctima por confinamiento en el año (13.000 personas afectadas), y municipios del norte y sur del departamento. La afectación se concentró en comunidades étnicas tanto afrodescendientes como indígenas de manera desproporcionada. Sumado a ello, cinco territorios fueron impactados por la segunda temporada de lluvias, generando doble afectación en alrededor de 6.000 personas. 2025 fue un año crítico por el uso extendido de armas no convencionales, los ataques con explosivos en Cali y el uso de drones para el transporte de explosivos improvisados en zonas rurales de Jamundí y Buenaventura, agravó la percepción de inseguridad y dificultó el acceso humanitario de socios para la atención, por la suspensión de misiones humanitarias, limitando también el monitoreo de protección y las labores de desminado o verificación. El Valle del Cauca es el cuarto departamento del país con mayor concentración de población refugiada y migrante venezolana, con 201.550 habitantes. Las ciudades de Cali, Palmira, Yumbo y Jamundí concentran el 81% de esa población, aunque está presente en los 42 municipios del departamento, enfrentando riesgos de protección relacionados con la discriminación y estigmatización, denegación del acceso a recursos y oportunidades, trata de personas, empleo informal principalmente en relación con las limitaciones a la regularización del status, y el desconocimiento de los derechos.
Countries: World, Argentina, Barbados, Brazil, Chile, Cuba, Dominican Republic, El Salvador, Grenada, Guatemala, Haiti, Honduras, Jamaica, Panama, Saint Vincent and the Grenadines, Uruguay Source: International Federation of Red Cross and Red Crescent Societies Ciudad de Panamá, 1 de junio — Aunque los pronósticos apuntan a una temporada de huracanes por debajo del promedio en el océano Atlántico, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) recordó hoy que se prevé una alta actividad ciclónica en el Pacífico oriental. La organización llamó a mantener la inversión en preparación, acción anticipatoria y sistemas de alerta temprana en más de 25 países2 de América Central, América del Norte y el Caribe expuestos a ciclones tropicales. Para la temporada 2026 en la cuenca atlántica, que va del 1 de junio al 30 de noviembre, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) prevé, con 55 por ciento de probabilidad, una actividad ciclónica por debajo del promedio histórico de 14 tormentas con nombre y siete huracanes. Este año, apunta NOAA, habría entre ocho y 14 tormentas nombradas. De estas, entre tres y seis se convertirían en huracanes, incluyendo entre uno y tres huracanes mayores, es decir, de categoría tres o superior. En contraste, la agencia prevé, con un 70 por ciento de probabilidad, una temporada más activa en el océano Pacífico oriental, donde pronostica entre 15 y 22 tormentas con nombre, de las cuales entre nueve y 14 se convertirían en huracanes, y entre cinco y nueve de ellos en huracanes mayores. “Lo repetiremos una y otra vez: una tormenta basta para destruir comunidades, colapsar servicios públicos y desplazar y poner en peligro a cientos de miles de personas”, afirmó Cristian Torres, director regional adjunto de la IFRC para las Américas. “Los pronósticos son críticos para que actuemos antes de que los desastres sucedan, pero además de saber cuántas tormentas habrá, es indispensable reducir la vulnerabilidad de las personas, ampliar la cobertura de los sistemas de alerta temprana, y desarrollar, financiar y probar protocolos interinstitucionales que las protejan de las múltiples amenazas a las que están expuestas”, añadió. Como parte de su compromiso con la preparación, la IFRC ya tiene almacenada en Panamá, Santo Domingo y otros puntos estratégicos de la región suficiente ayuda humanitaria para asistir de forma inmediata a hasta 60.000 personas afectadas por una emergencia de gran magnitud. El stock incluye kits de higiene y de cocina, mosquiteros, lonas, herramientas de limpieza y construcción, lámparas solares, plantas potabilizadoras e insumos para la purificación de agua, entre otros. Consciente de que movilizar la ayuda humanitaria en tiempo récord requiere la participación, el conocimiento y la colaboración de múltiples actores, la IFRC apuesta también por los simulacros como una herramienta crítica para poner a prueba los mecanismos y protocolos de respuesta a crisis y desastres. El más reciente, celebrado en mayo pasado, tuvo como objetivo medir y mejorar los tiempos de movilización, los procesos aduaneros y la capacidad de respuesta interinstitucional de El Salvador, Guatemala y Honduras ante posibles inundaciones provocadas por huracanes. El ejercicio de simulación consistió en movilizar, a través de esos tres países, equipos especializados en agua, saneamiento e higiene (WASH) de la Cruz Roja. En esta iniciativa participaron los entes rectores de protección civil, las autoridades de aduanas y relaciones exteriores y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja. Apoyado por la Cruz Roja Alemana y fondos humanitarios de la Unión Europea, el simulacro se enmarcó en el Mecanismo Regional de Asistencia Humanitaria Internacional, el instrumento del Sistema de la Integración Centroamericana para organizar, facilitar y articular la asistencia humanitaria en sus países miembros. Otra de las acciones de preparación impulsadas por la IFRC ante la temporada de huracanes es la adopción de protocolos de acción anticipatoria. Estos protocolos agrupan medidas previamente acordadas entre las comunidades, las autoridades y la Cruz Roja, que se activan cuando se alcanzan determinados umbrales de riesgo. Dependiendo del contexto, estas acciones pueden incluir transferencias de efectivo antes de la emergencia para proteger viviendas y medios de vida, el traslado de bienes esenciales, el refuerzo de infraestructuras críticas o la evacuación de personas en situación de mayor vulnerabilidad. Cuando estos sistemas funcionan, las comunidades reciben alertas oportunas, las autoridades cuentan con más tiempo para coordinar evacuaciones y los equipos humanitarios pueden movilizar ayuda antes de que ocurra el impacto. Actualmente, la IFRC tiene, sólo en Centroamérica, cinco protocolos de acción temprana ante inundaciones y tormentas tropicales que cuentan con apoyo financiero de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF). “El preposicionamiento de ayuda humanitaria, los simulacros y los protocolos de acción anticipatoria permiten proteger vidas, reducir pérdidas económicas y acelerar la recuperación tras el desastre”, explicó Torres. “Pero las normas también pueden salvar vidas y construir resiliencia comunitaria, por eso hacemos un llamado a todos los países de la región a impulsar el tratado internacional para la protección de las personas en situaciones de desastre, que se encuentra en consulta en las Naciones Unidas”. Este tratado busca que la protección de las personas expuestas a desastres o afectadas por ellos no dependa del azar, sino de compromisos claros y acciones coordinadas. Su aprobación, prevista para 2027, facilitaría la cooperación internacional y reduciría los obstáculos que pueden retrasar la llegada de la ayuda. Además, mejoraría las condiciones para que las Sociedades de la Cruz Roja, como auxiliares de los Estados, sigan asistiendo a las personas en mayor vulnerabilidad: mujeres, niñas, personas mayores, personas en situación de movilidad o con discapacidad y comunidades afectadas por la violencia y la pobreza. Esta temporada, marcada por la influencia del fenómeno de El Niño, ilustra cómo el riesgo puede desplazarse y adoptar distintas formas a lo largo del continente. Mientras Granada, San Vicente y las Granadinas, Barbados, Jamaica, Cuba, Haití y República Dominicana continúan recuperándose de los huracanes Beryl, Óscar, Rafael y Melissa, otras regiones enfrentan amenazas diferentes. El corredor seco centroamericano, parte de Chile y zonas de la región andina se preparan para posibles sequías, mientras que Argentina, Brasil y Uruguay anticipan lluvias intensas e inundaciones. En estos países los equipos locales de la Cruz Roja ya están preparando a las comunidades. En este marco, donde los riesgos climáticos, sanitarios y sociales se acumulan y se superponen con creciente frecuencia, la IFRC hace un llamado a invertir sin dilación en medidas que permitan a los Estados, las comunidades y a la propia Cruz Roja proteger mejor a la población frente a escenarios multiamenaza. Porque, como se recalcó en la XXIII Conferencia Pre-Huracanes y de Amanezas Recurrentes de la IFRC, cuando los riesgos se acumulan, la diferencia entre una amenaza y una crisis humanitaria suele definirse antes del impacto. Está en el nivel de preparación existente y en la capacidad de actuar antes de que ocurra el desastre. Para más información: [email protected] En Panamá: Susana Arroyo +50769993199 En Ginebra: Paolo Cravero +41 79 894 83 96
Country: Argentina Sources: Cruz Roja Argentina, International Federation of Red Cross and Red Crescent Societies Please refer to the attached file. Contexto Entre el 15 y el 17 mayo de 2025, diversos partidos del centro y norte de la Provincia de Buenos Aires y su área metropolitana (AMBA) se vieron afectados por una serie de fenómenos meteorológicos severos con tormentas y fuertes lluvias (superando los 400 mm en poca horas en algunas zonas) y consecuentes crecidas y desbordes de ríos y arroyos de distintas cuencas, como el río Areco, que afecta a Campana y zonas aledañas, intensificando los impactos del evento. Las inundaciones no solo causaron daños materiales significativos, sino que también resultaron en la evacuación de más de 4,100 personas y el fallecimiento de al menos 4 personas. Las condiciones extremas llevaron a que muchos municipios como Campana, Chacabuco y Zárate declararan la emergencia, resaltando la gravedad de la situación y la necesidad urgente de asistencia. En respuesta, la Cruz Roja Argentina (CRA), en coordinación con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), implementó una operación de emergencia vía el Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (DREF) que involucró múltiples áreas técnicas, personal local y nacional, organizaciones comunitarias y entidades gubernamentales. Como parte del compromiso institucional con la rendición de cuentas, la mejora continua y la gestión del conocimiento, se previó la realización de un proceso de lecciones aprendidas durante el ciclo completo de la respuesta (desde la fase inicial de emergencia hasta las acciones de recuperación y cierre) y con actores clave involucrados en la operación, con el objetivo de Identificar, analizar y sistematizar prácticas organizacionales asociadas a la operación de respuesta a la emergencia por las inundaciones en Campana (mayo 2025), reconociendo fortalezas, oportunidades de mejora y recomendaciones que fortalezcan el Sistema de respuesta humanitaria de Cruz Roja Argentina y su preparación preventiva institucional. Dentro de este proceso se incluye un Taller presencial en la Ciudad de Campana el cual se enfocó en las acciones locales, incluyendo las comunidades alcanzadas y el voluntariado.
Country: Colombia Sources: 3iS, El Equipo Humanitario País Colombia, UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs Please refer to the attached file. Esta ficha consolida las principales necesidades y prioridades humanitarias identificadas en La Guajira durante 2024-2025, en un contexto donde confluyen afectaciones por conflicto armado, movilidad humana, barreras de acceso a servicios básicos y eventos climáticos como lluvias intensas e inundaciones. El documento resalta necesidades en salud, nutrición, agua potable, saneamiento, vivienda, protección, medios de vida, educación y participación comunitaria, con especial atención a población indígena Wayuu, comunidades afrocolombianas, personas migrantes, retornadas y sin documentación, mujeres, niños, niñas y adolescentes. La ficha ofrece insumos para una respuesta humanitaria con enfoque diferencial, comunitario y territorial.
Country: Colombia Sources: 3iS, El Equipo Humanitario País Colombia, UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs Please refer to the attached file. Esta ficha presenta una síntesis de las principales necesidades y prioridades humanitarias en Caquetá durante 2024-2025, en un escenario de deterioro de la seguridad, restricciones a la movilidad fluvial, desplazamientos, confinamientos y afectaciones acumuladas por el conflicto armado y las lluvias intensas. El documento identifica brechas en protección, salud, apoyo psicosocial, acceso a medicamentos, agua segura, saneamiento, educación, alojamiento, seguridad alimentaria y medios de vida, aportando insumos para orientar una respuesta intersectorial que tenga en cuenta las barreras de acceso, la dispersión territorial y las capacidades locales existentes.
Countries: Mexico, Dominica, Suriname, Venezuela (Bolivarian Republic of) Source: UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs Please refer to the attached Infographic. CIFRAS CLAVE 2K personas desplazadas por violencia creciente en mayo en tres estados de México 739K personas alcanzadas por la respuesta humanitaria en Venezuela (enero-abril 2026) 13K muertes estimadas por calor al año en 17 países de la región MÉXICO: DESPLAZAMIENTO Al menos 2.000 personas huyeron de sus hogares en Guerrero, Michoacán y Durango a principios de mayo tras una oleada de violencia criminal que desencadenó tres eventos de desplazamiento simultáneos. Según el Centro de Monitoreo del Desplazamiento Interno (IDMC), unas 390.000 personas ya vivían desplazadas por conflicto y violencia a finales de 2025, mientras que una encuesta gubernamental de 2025 estimó que cerca de 250.000 hogares se vieron forzados a huir solo en 2024. Las comunidades indígenas y rurales de los tres estados se encuentran entre las más expuestas. El grupo de trabajo interagencial de la ONU sobre desplazamiento interno ha intensificado la coordinación en los tres casos para evaluar necesidades y ampliar la respuesta. CARIBE: INUNDACIONES En el sur de Suriname, unas 3.384 personas distribuidas en ocho aldeas de las zonas de Tapanahony y Coeroeni enfrentan pérdidas de cultivos y condiciones de acceso cada vez más difíciles, con restricciones de combustible que amenazan las operaciones aéreas y fluviales de las que dependen comunidades indígenas remotas. En Dominica, un sistema de vaguada a finales de abril provocó inundaciones, deslizamientos de tierra y daños a la infraestructura en varias comunidades, incluido el Territorio Kalinago; la saturación del suelo y la inestabilidad de laderas generan preocupación ante la posibilidad de que nuevas lluvias agraven la situación. La Agencia del Caribe para el Manejo de Emergencias por Desastres (CDEMA) desplegó un equipo técnico para realizar evaluaciones hidrometeorologicas, geológicas y de ingeniería. El Centro Nacional de Coordinación para la Gestión de Desastres (NCCR) de Suriname lidera la respuesta nacional, con agencias de la ONU listas para brindar apoyo focalizado. VENEZUELA: RESPUESTA HUMANITARIA Entre enero y abril de 2026, 739.000 personas — el 62 por ciento mujeres y niñas — accedieron a servicios esenciales a través de la respuesta humanitaria en Venezuela. Con la coordinación de autoridades nacionales y locales, la asistencia abarcó los sectores de salud, seguridad alimentaria y medios de vida, y nutrición, que fueron los de mayor alcance poblacional. La respuesta, implementada por 97 organizaciones humanitarias, cubrió 253 municipios en todos los estados del país. Al 20 de mayo, la respuesta humanitaria ha movilizado US$97,4 millones, equivalentes al 15,4 por ciento de los requisitos de financiamiento del Plan de Respuesta Humanitaria (HRP) para este año. REGIONAL: CLIMA Todos los indicadores climáticos clave de Latinoamérica y el Caribe empeoraron o se mantuvieron en niveles históricamente negativos en 2025, según un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) publicado el 18 de mayo. Las temperaturas se ubicaron entre las cinco y ocho más altas registradas, con México como la subregión de calentamiento más rápido — 0,34°C por década desde 1991. El nivel del mar a lo largo de la costa atlántica norte de Suramérica y en Centroamérica y el Caribe subió por encima del promedio mundial. Los glaciares andinos perdieron masa a un ritmo acelerado, amenazando el suministro de agua dulce de unos 90 millones de personas. Se estima que unas 13.000 muertes anuales en 17 países de la región son atribuibles al calor — una cifra que la OMM considera un subregistro significativo debido a inconsistencias en los sistemas nacionales de notificación.