Japón blinda la sucesión imperial exclusivamente masculina

En el octavo año de su reinado, el Emperador nipón Naruhito (66 años) y la Emperatriz Masako (62) solo tienen una hija, la Princesa Aiko (24).
Por ello, el siguiente en la línea de sucesión es el hermano menor del Emperador, el príncipe heredero Fumihito.
La 'Ley de la Casa Imperial' de Japón establece, en su artículo 1, que únicamente los varones descendientes por línea paterna de la familia imperial pueden heredar el Trono del Crisantemo.Fumihito tiene tres hijos –un hijo y dos hijas–, por lo que, de momento, la sucesión está garantizada gracias a su hijo, el príncipe Hisahito.
Sin embargo, si el joven de 19 años llegara a casarse y no tuviera un hijo varón, la línea masculina de la familia se extinguiría, un escenario que no resulta imposible .
Ante esta situación, en el país asiático han surgido voces que piden abandonar el principio de sucesión exclusivamente masculina y aceptar la posibilidad de que una mujer ocupe el trono.
Una encuesta realizada por el diario 'The Mainichi' en mayo indicó que el 72% de los encuestados está a favor de la sucesión femenina, reflejando un amplio respaldo social a esa posibilidad.El príncipe Hisahito, de 19 años.
GtresSin embargo, el Gobierno japonés, bajo el liderazgo de la ultraconservadora Sanae Takaichi, ha optado finalmente por otra vía.
El pasado viernes, la Cámara de Representantes (la cámara baja del Parlamento) aprobó una reforma de la 'Ley de la Casa Imperial' que permitirá «adoptar como miembros de la familia imperial a hombres pertenecientes a antiguas ramas de la realeza», con el objetivo de aumentar el número de varones de la familia.Noticia relacionada general No No Aiko de Japón y su abortado deseo de ser emperatriz: la primera ministra se opone A.B.
BuendíaLa idea es que, si Hisahito no tiene un hijo varón, el trono pueda recaer en el hijo de uno de esos hombres adoptados previamente dentro de la familia.
La reforma fue aprobada con el apoyo de los partidos del Gobierno y de parte de la oposición.
Se prevé que también obtenga la mayoría en la Cámara de Consejeros (la cámara alta), por lo que tiene muchas posibilidades de ser aprobada definitivamente durante el actual periodo de sesiones parlamentarias.Los puntos clave de la reforma radican en dos: se permitirá incorporar mediante adopción a hombres descendientes por línea paterna de antiguas ramas de la familia imperial, y las mujeres de la familia podrán seguir formando parte de la Casa Imperial después de casarse.El aspecto controvertido es el primero.
Aunque esos hombres adoptados «no tendrán derecho a suceder al trono», la reforma establece que «si uno de ellos tiene un hijo varón, ese hijo sí podrá entrar en la línea de sucesión imperial ».Este punto no figuraba en el acuerdo original alcanzado por el Parlamento y fue añadido posteriormente al redactar el proyecto de ley.
Por lo tanto, el Partido Democrático Constitucional, principal opositor, ha anunciado que votará en contra de la reforma en la Cámara Alta al considerar que el texto «no refleja el consenso del poder legislativo».
Además, tiene previsto presentar una propuesta de modificación, aunque el oficialismo cuenta con el apoyo necesario para sacarlo adelante.Legitimidad historialEl historiador nipón Atsushi Nito, profesor emérito del Museo Nacional de Historia Japonesa, explicó a principios de mes a 'The Mainichi' que la idea de que el trono imperial ha sido transmitido ininterrumpidamente por una línea masculina –conocida como 'Bansei ikkei'– carece de una base histórica sólida .Nito señaló, en primer lugar, que la historiografía moderna ni siquiera ha podido confirmar la existencia del primer emperador, Jinmu.
También cita el caso del emperador Keitai, que accedió al trono tras la muerte del emperador Buretsu, a finales del siglo V.
Dado que el origen de Keitai no está claramente documentado y su ascenso se atribuye, en parte, a sus capacidades militares, este episodio contradice la idea de una línea de sangre masculina perfectamente ininterrumpida.Según este historiador, solo a partir del reinado del emperador Kinmei, en el siglo VI, comenzaron a consolidarse las prácticas de sucesión familiar que han llegado hasta la actualidad, favorecidas por la introducción del sistema de registros familiares inspirado por China y la influencia del confucianismo.Por otro lado, Nito añadió que, aunque desde entonces se afianzó la transmisión hereditaria dentro de la familia imperial, «la sucesión exclusivamente masculina nunca fue una norma absoluta», ya que el archipiélago tuvo seis emperatrices en la Antigüedad y otras dos en la Edad Moderna, lo que demuestra que las mujeres también llegaron a ocupar el Trono del Crisantemo en distintas etapas de la historia. ...
이 뉴스, 어떠셨어요?
탭 한 번으로 반응 · 로그인 불필요