El error que comete media España el primer día de vacaciones y que arruina el descanso, según un psicólogo

Para los que tienen las vacaciones a la vuelta de la esquina, seguro que están ya contando los días.
E, incluso, las horas.
No es de extrañar, demasiados meses sometidos a estrés, prisas, agendas repletas de compromisos laborales, familiares, domésticos...Las vacaciones deberían ser sinónimo de descanso, desconexión y recuperación.
Sin embargo, para miles de españoles ocurre justo lo contrario.
Nada más comenzar los días libres, la agenda se llena de viajes, excursiones, compromisos familiares, reservas, actividades con los niños y planes pendientes que terminan convirtiendo el descanso en otra fuente de estrés.Este comportamiento, cada vez más habitual, es uno de los principales errores que impiden desconectar realmente durante el verano, según explica José Luis García , psicólogo de Clínica López Ibor. «Existe una presión creciente por aprovechar las vacaciones al máximo.
Queremos hacer todo aquello para lo que no hemos tenido tiempo durante el año, pero acabamos trasladando al tiempo libre el mismo nivel de exigencia que mantenemos durante nuestra vida cotidiana. es el gran error que comete media España», señala el especialista.Noticia relacionada general No No Psiconeuroinmunología «La gimnasia cerebral no está en hacer sudokus, sino en cómo vivimos» Laura PeraitaExplica en declaraciones a ABC que las personas más propensas a no descansar en vacaciones son aquellas que, además, tienen dificultades para dejar de pensar en el trabajo en sus horas libres o que trabajan de manera autónoma, en la que todo depende de ellas.
Por ello, recomienda, « encontrar el equilibrio para no irnos de un extremo a otro.
Es importante atender a la situación y al contexto.
Por ejemplo, llevo una vida tan acotada y planificada al detalle, que luego en vacaciones fluyo sin organización.
El autoconocimiento juega un papel clave en este proceso», asegura.Añade que la sensación de saber que 'estoy libre, de vacaciones, pero sigo sin parar y me siento cansado ', puede generar dificultades a nivel de autoestima, si la valía personal está depositada exclusivamente en el desempeño o éxitos laborales. «Esto puede acrecentar nuestro malestar ante situaciones en las que 'pierdo el tiempo' o 'no soy productivo', pudiendo entrar en un bucle, interpretando dicho tiempo libre como una obligación constante de producir, restándonos libertad personal».El problema, insiste, es que después de meses de trabajo, muchas personas sienten la necesidad de rentabilizar cada día de descanso, pero «el cerebro no cambia de ritmo de un momento a otro.
El organismo necesita un periodo de adaptación para rebajar el nivel de activación acumulado durante meses de estrés.
Cuando las vacaciones empiezan con horarios apretados, desplazamientos y una sucesión constante de actividades, esa transición apenas llega a producirse».A ello se suma un factor del que se habla poco.
La carga mental que supone organizar las vacaciones: buscar alojamiento, comparar precios, reservar restaurantes, cuadrar agendas familiares o planificar excursiones genera un desgaste que comienza incluso antes de salir de casa.Según García Alonso, este esfuerzo suele recaer sobre una única persona, lo que incrementa todavía más la sensación de agotamiento.
Por ello, recomienda repartir las tareas de organización entre todos los miembros implicados.
Este psiquiatra advierte de que descansar no significa llenar la agenda de actividades, sino reducir, aunque solo sea durante unos días, la sensación de exigencia permanente. «Es más, a aquellas parejas que tengan hijos les aconseja que »puedan encontrar momentos también para disfrutar de la relación solos si las condiciones familiares lo permiten.
Es importante fomentar también el rol de la pareja más allá del rol de padres o madres«, asegura a ABC.Cinco consejos para desconectar de verdad este verano1.
No planifiques todos los días al detalle Dejar espacio para la improvisación reduce la sensación de obligación constante y permite disfrutar del tiempo libre con mayor tranquilidad.
2.
Baja el ritmo poco a poco No hace falta convertir el primer día de vacaciones en una maratón de actividades.
Una transición gradual facilita que el organismo reduzca los niveles de estrés acumulados.
Como resume García Alonso: «A veces, menos es más».
3.
Haz un auténtico descanso digital Limitar el correo electrónico profesional, silenciar las notificaciones y dejar el teléfono del trabajo fuera de las vacaciones favorece una desconexión mucho más efectiva.
4.
Recupera actividades sencillas que te hagan sentir bien Leer, pasear, conversar sin prisas o simplemente disfrutar de momentos sin objetivos concretos ayuda a recuperar el equilibrio mental y emocional.
5.
Deja de sentir culpa por descansar El descanso también es una forma de cuidar la salud.
No hacer nada durante un rato no es perder el tiempo, sino permitir que el organismo se recupere después de meses de exigencia.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Jefes tóxicos: el alto coste en la salud del empleado noticia Si Sara Sorribes, tenista olímpica: «Parar para cuidar mi bienestar mental fue una gran decisión» noticia Si «Cuando entiendas que tú estás bien, dejarás de esperar a alguien que te rescate»Insiste este psiquiatra en que las vacaciones no deberían convertirse en una competición por hacer más planes o vivir más experiencias. «Su función es recuperar energía, reducir el estrés y favorecer el bienestar emocional para afrontar el resto del año en mejores condiciones». ...
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