Del «Gibraltar es español» al «Las Malvinas son argentinas»: la FIFA tendría que sancionar al equipo albiceleste

Argentina celebró por todo lo alto su pase a la final del Mundial tras sumar una nueva y épica remontada, esta vez ante Inglaterra.
Un volcán de emociones deportivas que, sin embargo, mutó en una reivindicación política cuando los jugadores albicelestes desplegaron una pancarta con el lema «Las Malvinas son argentinas» sobre el césped del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
Una acción prohibida por la FIFA, ya que el organismo dirigido por Infantino rechaza cualquier manifestación política o ideológica durante los torneos y contempla sanciones para aquellos que lo incumplan.
Sin ir más lejos, el precedente más cercano se encuentra en la selección española, rival de los sudamericanos por el título.
En la celebración en Madrid de la Eurocopa conquistada en 2024, tanto Rodri Hernández como Álvaro Morata gritaron a las masas «Gibraltar es español», pues el título se había decidido contra Inglaterra, país con el que mantiene una tensa relación por la soberanía del Peñón.
En este caso, la UEFA, que cuenta con un código de conducta igual que el de la FIFA, sancionó a ambos futbolistas con un partido y ninguno pudo disputar el encuentro del 5 de septiembre ante Serbia perteneciente a la Nations League.
Un destino que deberían de cumplir un buen puñado de jugadores argentinos, pues fueron muchos los que posaron con la pancarta y revindicaron la soberanía de las Malvinas una vez finalizado el encuentro.
Paredes aseguró que «serán siempre argentinas» cuando fue preguntado por los periodistas por la reivindicación, mientras que Lautaro Martínez, autor del gol de la victoria, explicó que pese a que el conflicto pasó hace «muchos años», 44 concretamente, el duelo contra los británicos no fue «uno más».
En el Mundial de 2014, la federación albiceleste fue castigada con una multa de 33.000 dólares por enseñar una pancarta similar en un choque contra Eslovenia.Además, el discurso político también se secundó desde el gobierno de Javier Milei.
La vicepresidenta argentina Victoria Villarruel , que ya había calentado la previa del choque al llamar a los ingleses «piratas usurpadores» , se unió a las palabras de los deportistas: «¡Las Malvinas son argentinas!
Prohibieron llevarlas a la cancha y se olvidaron que las llevamos en la sangre y el corazón».
A favor de Argentina está que el entrenador de Egipto, Hossam Hassan , desplegó una bandera palestina después de que 'Los Faraones' pasaran a los octavos de final después de una angustiosa tanda de penaltis contra Australia. «Mi corazón y mi alma están con ellos», llegó a asegurar, aunque la FIFA, poco después, explicó que mostrar los colores de Palestina, al ser parte del organismo mediante su federación de fútbol, no suponía una trasgresión de la normas. «Las banderas que representan a las 211 asociaciones integrantes de la FIFA están permitidas en los torneos de la FIFA, y los aficionados pueden exhibirlas de acuerdo con las normas del estadio y el Código de Conducta del Estadio de la FIFA», afirmó en un comunicado.
Mientras, Haití no tuvo tanta suerte.
La camisetas de la selección caribeña para el Mundial tenían una referencia a la Batalla de Vertieres de 1803 , hecho que propició la independencia contra los franceses y la abolición de la esclavitud en la isla.
Sin embargo, la FIFA sí actuó en este caso y obligó a modificar las equipaciones antes del primer partidos de los haitianos. ...
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