EE.UU. bloquea cientos de visados a estudiantes españoles días antes de que empiece el curso

Jaime estudiará (se supone) el equivalente a cuarto de la ESO el curso que viene en un instituto de Grand Rapids, en Michigan.
Hará cosa de un año sus padres comenzaron con los trámites del viaje para que la burocracia no fuera un problema.
Sin embargo, a pocas semanas de que arranque el año académico (su primer día de clase es el 15 de agosto), sigue sin lograr la cita definitiva para obtener su visado. «Hace meses que compramos el billete de avión para el 14 de agosto, pero la primera cita que nos dan es para octubre .
Luego aún falta el control de las redes sociales de mi hijo para completar el proceso.
En Estados Unidos, si faltas un mes a clase el daño académico puede ser irreversible.
Funcionan como universidades y es posible que no le den los créditos», explica a ABC Luis Fernández, el padre de Jaime. «¿Esto es porque Sánchez y Trump no dejan de tirarse los trastos a la cabeza?», se ha llegado a plantear.
Su caso, por desgracia, no es aislado.
La Asociación Española de Promotores de Cursos en el Extranjero ha alertado de la creciente preocupación existente en el sector por las dificultades que cientos de estudiantes españoles están encontrando para obtener cita para la tramitación de los visados de estudiante (F-1 y J-1), imprescindibles para cursar el año académico 2026-2027 en Estados Unidos.
Estas complicaciones, confirman a ABC, se deben a los importantes retrasos que se están registrando en la embajada de Estados Unidos en España para la concesión de citas.
En numerosos casos, como el de Luis y su hijo Jaime, las primeras fechas disponibles se asignan después del inicio de los programas académicos, lo que está generando una gran incertidumbre entre estudiantes, familias y organizaciones educativas.
El tiempo medio de espera: 5,5 meses Según datos de la web del Departamento de Estado de Estados Unidos, el tiempo medio de espera en España alcanza actualmente los 5,5 meses para este tipo de visados, lo que sitúa al país como el que registra el mayor plazo de espera de Europa , pese a ser el principal emisor de estudiantes hacia Estados Unidos.
El visado J1 es una modalidad de intercambio cultural que generalmente cubre un año académico completo, aunque también existe la opción de cursar solo un semestre.
Con él, el estudiante vive con una familia de acogida voluntaria y realiza su actividad académica en un instituto público estadounidense.
Está dirigido a jóvenes de entre 14 y 18 años con un buen nivel de inglés y expediente académico sólido.
Por su parte, el visado F1 responde a un programa académico privado que tiene validez para varios años, permitiendo continuar en el mismo centro educativo durante más tiempo.
En este caso, el estudiante puede elegir entre una familia de acogida remunerada o un internado.La Asociación Española de Promotores de Cursos en el Extranjero (Aseproce) considera que esta situación exige la adopción de medidas urgentes por parte de las autoridades competentes para agilizar la tramitación de los visados y garantizar que los estudiantes puedan incorporarse a sus programas académicos en las fechas previstas.
En cualquier caso, como ha ido contando este diario, el problema ya se atisbaba en abril.
El año pasado, el llamado 'efecto Harvard' provocó que muchos preuniversitarios descartaran Estados Unidos como destino académico.
Donald Trump había encendido las alarmas en la comunidad educativa con su ofensiva contra la célebre universidad o cuando decidió pausar las nuevas citas para visados de estudiantes extranjeros.
Con el argumento ideológico de luchar contra la ola 'woke', espantó a muchos jóvenes que optaron por destinos como Europa, Australia o Canadá. « Antes que irme allí, prefiero estudiar en las antípodas» , aseguró una joven a este diario.
Sin embargo, este curso, las solicitudes para viajar a Estados Unidos se les han ido amontonando a las agencias. «El miedo se ha atenuado, a las familias y a los estudiantes les da igual quién gobierne.
Hemos vuelto a los números de antaño y, seguramente, EE.UU. volverá a superar a Europa como destino estrella de miles de estudiantes.
De hecho, incluso vemos perfiles a los que Trump les cae especialmente simpático», refieren a este diario desde la agencia Five Lands.
Emilio Bordona, presidente de Aseproce, confirmaba la tendencia el pasado mes de abril a este medio: «El año pasado se generó mucho ruido mediático después de lo ocurrido en Harvard, pero lo que hemos visto en estos últimos meses es que Estados Unidos es uno de los destinos más solicitados, como lo ha sido siempre», asegura.'Screening', el control exhaustivo de las redes sociales Los trámites burocráticos para lograr un visado se han vuelto mucho más complejos con el llamado 'screening', un control exhaustivo de las redes sociales del potencial alumno que quiere estudiar al otro lado del Atlántico.
Para poder obtener un visado de tipo J, F o M, el Departamento de Estado analiza los perfiles en busca de cualquier indicio de «hostilidad hacia los ciudadanos, la cultura, el Gobierno, las instituciones o los principios fundacionales de Estados Unidos», según las fuentes oficiales.
Bárbara Gutiérrez, que es asesora de educación internacional, está al corriente de esta nueva 'traba' burocrática y por eso ha recomendado a muchas familias que vigilen lo que sus hijos publican en redes como Instagram o en TikTok. «Nada de comentarios políticos o religiosos, ni de publicar cualquier ilegalidad, por supuesto», prescribe Gutiérrez a sus clientes.«A mí me da igual quién gobierne, pero lo que sí le he advertido a mi hijo es de que le van a vigilar el Instagram como si fueran la CIA»Mercedes Armada quiere que su hijo Ignacio estudie 4º de la ESO en Estados Unidos el curso que viene. «A mí me da igual quién gobierne, pero lo que sí le he advertido a mi hijo es de que le van a vigilar el Instagram como si fueran la CIA », cuenta esta madre, ilusionada con que todo salga adelante.
El resultado es que Ignacio ha borrado incluso una foto en la que salía con unos amigos dos años mayores y aparecía uno con una Coca-Cola en mano: «Por si acaso, mamá, para que no piensen que es una copa», le confesó a su madre este adolescente, que se ha postulado para cursar el programa J1.
A pesar de las fotos borradas, el tiempo se va agotando para que los visados lleguen a tiempo. ...
이 뉴스, 어떠셨어요?
탭 한 번으로 반응 · 로그인 불필요