La mitad de los altos funcionarios de la Agencia Tributaria han sido nombrados a dedo para sus puestos

Más de la mitad de los funcionarios de nivel A1, aquellos que tienen el rango necesario para desempeñar puestos de dirección pública, que están en la plantilla de la Agencia Tributaria están en puestos a los que han llegado por libre designación, es decir, por la decisión discrecional de un superior.
Los datos, en los que coinciden con un rango de variación muy bajo diferentes fuentes sindicales, perfilan un sistema de nombramientos para ocupar puestos de responsabilidad basado mucho más en la confianza que en una evaluación objetiva del desempeño profesional y es señalado desde diversos flancos como un factor de riesgo, que puede alentar la arbitrariedad y comprometer la independencia de los profesionales designados para esos cargos.«Cada nombramiento de nuevo director general produce una catarata de nombramientos y ceses en los puestos de libre designación», ponía de manifiesto hace ya unos años un documento de propuestas de la asociación de Inspectores de Hacienda del Estado, el cuerpo superior de funcionarios del Estado del que se nutre la cúpula de la Agencia Tributaria. «La situación anterior genera en la opinión pública amplias dudas sobre la independencia del organismo, y sobre las causas que dan lugar a tanto nombramiento y destitución», lamentaba el documento, que reivindicaba la creación de un estatuto propio que blindara la autonomía de la Agencia Tributaria y la reserva de la libre designación exclusivamente para los máximos puestos directivos.Noticia relacionada general No No Hacienda desautorizó hasta en seis asuntos clave a la jefa de la Agencia Tributaria Bruno PérezEn la actualidad no ocurre así. «La libre designación no sólo se utiliza para designar al director general y a los directores de departamento», explica Pablo Burgos, portavoz en la Agencia del sindicato CSIF. «Se utiliza para los adjuntos de los de los directores de los departamentos, los delegados especiales, los delegados provinciales y sus respectivos adjuntos, los administradores, hasta en las comarcas más pequeñas de España, los jefes de dependencias regionales hasta algunos jefes de servicio territoriales», denuncia.
Un análisis de la asociación de Inspectores de Hacienda a partir de los datos del Portal de Transparencia revela que hasta 887 puntos de funcionarios A1, el 55,6% del total, están cubiertos mediante este sistema de designación 'de confianza'.Lagunas de independenciaLos más críticos con este sistema o, mejor dicho, con la generalización de este sistema de nombramientos en la Agencia Tributaria argumentan que coarta la independencia de criterio de los profesionales, ya que del mismo modo que han sido designados de manera discrecional pueden también ser cesados de la misma manera, sin necesidad de causas objetivas, por el mero hecho de no gozar ya de la confianza de sus superiores.El sindicatos de técnicos de Hacienda, Gestha, asegura que los últimos años han dejado numerosas pruebas de casos de esa falta de independencia.
Recuerdan el célebre caso Cemex, allá por 2014, cuando un acto de inspección millonaria levantada contra la cementera mexicana acabó con el cese fulminante de las dos inspectores de Hacienda responsables del expediente y del jefe de control tributario de la delegación de grandes contribuyentes.
Una referencia que se ha recordado muchos estos días en los que primero trascendió la intención de la directora general de la Agencia Tributaria de abandonar su puesto, en un contexto de una inusual exposición mediática de la institución por asuntos casi siempre asociados a la política, y posteriormente se ejecutó su relevo, siendo sustituida por un ex alto cargo de la estructura del Ministerio de Hacienda.La práctica no se limita a los puestos de mayor responsabilidad en la Agencia sino que se ha filtrado a toda la organizaciónLos citados son casos con mucha trascendencia mediática, pero según las fuentes consultadas las nombramientos y los ceses discrecionales son una dinámica habitual en la Agencia.Fuentes de la Agencia Tributaria defienden que «la libre designación es un proceso reglado que favorecer la flexibilidad organizativa» y que la vara de medir de la calidad de los nombramientos «es el resultado de la gestión de los distintos equipos de trabajo» y de su independencia «la propia configuración del proceso de toma de decisiones, que pasan por distintas instancias tanto dentro de cada departamento como fuera de él».Más garantíasAsociaciones profesionales y sindicatos, sin embargo, exigen mayores garantías.
La asociación de Inspectores de Hacienda reclama que la libre designación pura solo se utilice para nombrar a los directivos de la cúpula de la Agencia Tributaria y que el resto de los puestos se cubra o por concurso o en los casos de puestos de especial complejidad de entre una terna de candidatos de reconocida trayectoria profesional.
Gestha reivindica también una estructura menos jerarquizada de mando para prevenir cualquier tipo de injerencia política o ataque a la independencia de criterio de los profesionales de la Agencia. ...
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