Las primarias abren una grieta en el PSOE de Madrid entre acusaciones de «amenazas y presiones»

El PSOE de Madrid tenía un plan para que julio fuera el mes de Óscar López y todos los focos de la política madrileña se situaran sobre él tras ser proclamado candidato a la Presidencia de la Comunidad y rival de Isabel Díaz Ayuso en las próximas elecciones.
Pero hay planes que quedan pronto en papel mojado y eso ocurrió cuando, de forma inesperada en el partido regional, Enma López anunció a finales de junio que quería enfrentarse a Reyes Maroto en las primarias para ser candidata en Madrid ciudad.
Las cámaras enfocaron a la guerra interna en el PSOE municipal , en un proceso que ha dejado una grieta imprevista en el partido, entre críticas por una «buscada» baja participación y por las «presiones» e incluso «amenazas» que, según fuentes del partido, se produjeron antes de la votación en la que resultó elegida Maroto por 204 votos. «Claramente, sí», responden fuentes socialistas madrileñas, ubicadas en los sectores críticos frente a la ejecutiva regional, cuando se les pregunta si en este proceso de primarias ha habido alguna llamada en tono amenazante para tratar de dirigir el voto. «No solo llamadas.
También reuniones.
Por desgracia, es habitual», comentan. «Presiones y amenazas» que sobre todo se ejercen, según denuncian, a los secretarios generales de las agrupaciones, a los que se considera «responsables» del resultado que se produzca en su ámbito.En los sectores que ven con escepticismo el rumbo actual que lleva el PSOE de Madrid, amarrado al sanchismo y sin perspectivas reales de dar un vuelco en las próximas elecciones, se ha criticado de forma especial la «bajísima» participación, «buscada» desde la ejecutiva regional, en unas elecciones primarias que se situaron en el calendario el 19 de julio, en la época de más calor en la capital y el día de la final del mundial de fútbol.
En total no llegaron ni a dos mil los militantes que dieron su voto a Maroto o a Enma López.
La participación se quedó en un 34 por ciento del censo.
Desde la ejecutiva regional reconocen que no era el mejor día para lograr una movilización de la militancia.
La Comisión Ejecutiva Regional fue el órgano que decidió que las primarias, tanto las autonómicas como las municipales, se celebraran en el calendario previsto para julio, aunque desde Ferraz se dio la opción de que fuera en septiembre o noviembre.
En cualquier caso, en la dirección del PSOE de Madrid niegan con rotundidad que la baja participación haya influido en el resultado de las primarias entre Reyes Maroto y Enma López, y que se hayan producido «presiones o amenazas», más allá de llamadas «habituales» dentro del partido para conocer cómo se está desarrollando el proceso.
Hay dos claves que la Ejecutiva regional esgrime para negar que se haya podido influir en el resultado: por un lado, sostienen que en Madrid capital «no había pulsión de cambio» con la candidatura imprevista de Enma López.
Y por otro, defienden que el porcentaje de voto de las dos candidatas fue prácticamente similar al que obtuvieron con la recogida de avales, por lo que poco se «influyó» en esos ochos días que pasaron desde esa fase inicial del proceso de primarias hasta la jornada electoral.
En el aparato del PSOE de Madrid no ocultan su malestar por el movimiento que hizo Enma López al presentarse a las primarias, un paso que Reyes Maroto calificó de «desleal». «No habló con nadie de la Ejecutiva regional», aseguran fuentes socialistas, que confiesan que les sorprendió con el pie cambiado.
En su hoja de ruta estaban previstas unas primarias de trámite, en pleno verano para pasar página cuanto antes y centrarse sin demora en la oposición a Ayuso y Almeida ya con los candidatos confirmados.
El proceso debía servir, según sus planes, para que Óscar López hiciera una demostración de fuerza sin oposición interna.
Si hubiera sido el único precandidato para la Comunidad no habría hecho ni que presentara avales, pero de pronto apareció una militante de la Agrupación de Chamartín, Silvia López, que se erigió como portavoz de los afiliados silenciados.
Sus oportunidades eran mínimas, pero fue una especie de toque de atención, que obligó al secretario general a ponerse a recoger avales.
No hizo falta ir a las urnas porque la militante de Chamartín no logró el mínimo.
La irrupción de Enma López, por su parte, en las primarias municipales borró de golpe el protagonismo del secretario general del PSOE de Madrid, quien quedó en un segundo plano tras proclamarse su candidatura.
Por si fuera poco, la concejal logró los avales suficientes y tanto ella como la portavoz socialista en Cibeles acudieron a las urnas el domingo 19.
Hubo nervios, porque el resultado se presentaba mucho más ajustado de lo previsible.
Una victoria de Enma habría supuesto un revés para el PSOE oficial de Madrid. «Desde que entró en la Ejecutiva federal en 2024, veíamos a Enma con proyección nacional, como diputada en el Congreso en el futuro.
Pero no contábamos con ella en las primarias», confiesan en el PSOE de Madrid.
Sobre su futuro, tras perder las primarias, nadie se compromete e incluso Maroto ha evitado contar con ella de forma expresa, porque lo importante, ha dicho, «no son las personas», sino los proyectos.
En el Grupo socialista de la Asamblea niegan que se hayan producido «presiones» para frenar posibles votos a Enma: «En el momento en el que tiene los avales, ¿qué presiones puede hacer el aparato si el voto es secreto?», se preguntan.
Las críticas a la concejal han arreciado tras su derrota, al menos de forma privada: «No puede victimizarse.
Quizás los militantes de este partido no vean la salvación López que ella ha querido plantear.
Siete años después de aterrizar en el Ayuntamiento grabándose muchos vídeos no han logrado convencer».
Por si fuera poco, apuntan a que Enma ha contado con el apoyo extraoficial del delegado del Gobierno: «Ha estado a tope con ella, aunque no oficialmente.
Su jefe de gabinete y sus trabajadores le han hecho toda la campaña». ...
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