Canillo, el refugio natural de Andorra que sorprende aún sin nieve
Situada en el corazón de los Pirineos, Andorra se ha consolidado como uno de los grandes destinos de nieve del sur de Europa.
Sin embargo, este pequeño país, de apenas 89.000 habitantes, lleva tiempo reinventándose y apostando por desestacionalizar su oferta turística para atraer a visitantes durante todo el año.Entre las siete parroquias que conforman Andorra, Canillo , al noreste, se presenta como el mejor ejemplo de cómo este puede ser mucho más que un destino de invierno.
Y no porque sus pistas de esquí —con Grandvalira como buque insignia— no atraigan la atención del turismo, sino porque el resto del año también ofrece un escaparate ideal en el que conviven naturaleza, patrimonio y gastronomía .
Y es que, con apenas 6.000 habitantes , Canillo —formado por un total de 15 pueblos— invita a vivir sin prisa, lejos del bullicio de las grandes ciudades, y a entender cómo la vida en la montaña puede marcar profundamente las costumbres y la cultura de quienes la habitan.El Puente Tibetano y el mirador del Roc del QuerEn los más de 120 kilómetros de extensión de Canillo, que hacen que sea la parroquia más grande de Andorra, se encuentra uno de los grandes atractivos turísticos de este país: su Puente Tibetano , el segundo más largo de Europa.
Suspendido sobre un espectacular paisaje montañoso, cuenta con 603 metros de longitud y una altura máxima de 158.
Es apto tanto para mayores como para pequeños, aunque no tanto para quienes sufran de vértigo.
A apenas 2,5 kilómetros de distancia se encuentra el mirador del Roc del Quer , que ofrece una de las vistas más espectaculares del país.
Inaugurado hace diez años, dispone de una pasarela de 20 metros de largo , 12 de los cuales quedan colgados al vacío, dejando una panorámica difícil de olvidar.
Especialmente concurrido en los meses de julio y agosto, este balcón se encuentra actualmente en proyecto de ampliación.
Arriba, el mirador del Roc del Quer, y abajo, el Puente Tibetano.
PATRICIA MARCOSNaturaleza en estado puroPara los amantes de la naturaleza y el senderismo, Canillo ofrece decenas de rutas ideales para descubrir paisajes de ensueño.
Una de ellas es la que recorre el Valle de Incles , que destaca por su forma de U debido a su origen glaciar.
A lo largo de este sendero circular de 3 kilómetros, apto para familias, se puede disfrutar del precioso colorido que dejan algunas de las especies florales más características de la zona, como el rododendro o la grandalla, además del esplendor del Pico de la Serrera.
Ruta por el Valle de Incles.
P.
MARCOSEl recorrido, que invita a la tranquilidad y al disfrute, está salpicado por bordas , construcciones rurales «hechas de piedra y tierra» y con «tejados de madera y pizarra», tal y como explica Jordi, guía de la zona, tradicionalmente usadas para el ganado y la cosecha en verano, muchas de ellas reconvertidas hoy en restaurantes y alojamientos turísticos.
Sumado a ello, a través de rutas de mayor desnivel que parten del propio valle, es posible acceder a impresionantes lagos como los de Juclar o Siscaró.PISTAS Cómo llegar: El acceso más sencillo a Canillo es con vehículo privado, pero existen distintas líneas de autobús que conectan Barcelona y Lérida con Andorra la Vella y esta, a su vez, con Canillo.
Dónde dormir: Hotel Nordic (El Tarter), Hotel Roc Meler (Canillo) y Hotel Bonavida (Canillo).
Dónde comer: Sol i Neu Club Hermitage (Soldeu) y L'Era del Rossell (Meritxell).El apasionante mundo de la apiterapiaEl visitante también podrá conectar con el entorno de Canillo de una manera muy especial: a través de las abejas .
Mathieu, de origen francés, y Vanesa, andorrana, acercan este apasionante mundo a los más curiosos.
Hace ocho años ambos hicieron de su afición su forma de vivir y fundaron Autèntic Abelles , una empresa apícola especializada en la producción de miel de alta montaña de máxima calidad, además de otros productos como el propóleo o la hidromiel, todos ellos elaborados con flores y plantas del territorio.Sin embargo, esta pareja de apicultores y «apasionados de la naturaleza», tal y como se definen ellos mismos, fue un paso más allá.
Y es que, conocedores de los beneficios que estos insectos pueden tener en la salud de las personas, ofrecen experiencias únicas como la inhalación de aire de colmena o la terapia vibracional , ambas aptas tanto para mayores como para pequeños.El legado románico de CanilloHablar de Canillo es también hacerlo también de un gran patrimonio arquitectónico y de una de las mayores concentraciones de arte románico de los Pirineos.
Entre las joyas que atesora destaca el Santuario de Nuestra Señora de Meritxell , patrona del Principado.
Diseñado por el arquitecto Ricardo Bofill después de que un incendio destruyera el antiguo en 1972, esta basílica menor destaca por un particular estilo posmoderno y ecléctico.Aquí además se encuentran otros ejemplos del románico andorrano como la preciosa iglesia de Sant Joan de Caselles , del siglo XII y conocida por su campanario lombardo; la iglesia de Sant Miquel de Prats o la de Santa Creu .
Arriba, la iglesia de Sant Joan de Caselles, y abajo, el Santuario de Meritxell, tanto el interior del nuevo como el exterior del antiguo, reconstruido.
MUSEUS/PATRICIA MARCOSViaje al pasado con el Museo de la MotoTanto los más aficionados a los vehículos de dos ruedas como quienes no estén tan familiarizados con el mundo del motociclismo, encontrarán un auténtico paraíso en el Museo de la Moto.
Se trata de un espacio único formado por más de 130 ejemplares ordenados cronológicamente, desde finales del siglo XIX hasta 2016, que permiten al visitante descubrir la evolución histórica de este medio de transporte.Todas las motos, de marcas tan icónicas como Vespa, Lambretta, Ducati, Honda o Guzzi pertenecen a «coleccionistas y pilotos del país que nos las dejan por un tiempo», explica Silvia Amorós, directora del museo, que han visitado motociclistas como Marc y Álex Márquez .
Museo de la Moto de Canillo.
PATRICIA MARCOSSabores de montaña: la gastronomía localEn una visita a Canillo no se debe dejar de disfrutar de su gastronomía , con influencias de la cocina española y francesa.
Su tradición culinaria de montaña, propia de los Pirineos, se caracteriza por las carnes a la brasa , los embutidos —como el pa de fetge, la bringuera o el fuet— y los productos locales y artesanales.
Todos ellos se pueden encontrar en Cal Federico , establecimiento ubicado en un antiguo molino. ...
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