El juez abre una pieza separada para investigar la corrupción en el Puerto de València ligada al narcotráfico
El instructor considera que la presunta trama gastaba "grandes cantidades de dinero" para "tener total acceso de forma sistemática cubriendo la mayor cota de turnos y terminales posibles"
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El juez que instruye la macrocausa de la presunta trama de narcotráfico a gran escala en el Puerto de València ha abierto una pieza separada para investigar la supuesta corrupción en el acceso al empleo portuario y la colocación de peones de la red. El instructor considera que Óscar M. G., expresidente del Comité de Empresa y líder del sindicato Coordinadora, sería el “principal corruptor” de la presunta organización criminal, además de “nexo” entre los principales capos de la supuesta red de narcos —Borja. M. R. e Iván T. R.— e “instituciones tanto públicas como privadas” del ámbito portuario, según indica un auto del pasado 9 de julio al que ha tenido acceso elDiario.es.
El líder sindical se erige así en una “pieza fundamental” y una “parte inequívoca” para la “infiltración sistemática” en la estiba de cara a propiciar las operaciones de extracción de grandes cantidades de cocaína, apostilla la resolución. “Su caso ilustra cómo la corrupción portuaria no constituye un componente secundario, sino una pieza fundamental en las operaciones del crimen organizado moderno”, afirma el magistrado Vicente Ríos, titular de la Plaza número 15 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de València.
El auto destaca que el clan encabezado por Borja. M. R. e Iván T. R. en el cártel del Puerto de València (competidor directo del liderado por Ramón B. P.) “gasta grandes cantidades de dinero en introducir a los miembros de la organización en el empleo portuario para poder tener total acceso de forma sistemática cubriendo la mayor cota de turnos y terminales posibles”. “Si no fuera vital, no se realizaría tal inversión”, asevera el instructor del procedimiento.
El juez también alude al “modus operandi” de la presunta trama: “Infiltrar al máximo número de trabajadores portuarios en el Puerto de València para tener total disponibilidad de horarios para realizar servicios de extracción [de los alijos de coca]”.
La investigación de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional ha acreditado indiciariamente que Óscar M. G. habría alterado los resultados del examen de acceso al Puerto “para favorecer a los miembros de la organización”, así como facilitado su acceso a la formación portuaria, requisito previo al empleo.
El juez considera que el líder de Coordinadora también habría sobornado a “altos cargos portuarios”, usando su posición institucional en el Comité de Empresa del Centro Portuario de Empleo.
Dos empresas del sindicalista y los narcos
Por otro lado, Óscar M. G. regentaba “en la sombra” dos empresas (Teulogistics y Maritimteu) “con visión expansiva en el mercado por parte de la organización” y a nombre de dos supuestos testaferros (Raúl T. y María Antonia R.). Ambas mercantiles también estaban “regentadas clandestinamente” por los presuntos capos, Borja. M. R. e Iván T. R.
Además, el auto considera que el expresidente del Comité de Empresa puso en contacto a Borja. M. R. e Iván T. R. con Marcial R. N. y Antonio B. F., los gerentes de una empresa transitaria presuntamente vinculados a un alijo de 1.160 kilos de cocaína intervenido el 18 de julio de 2025 en la terminal CSP del Puerto.
Las reuniones con los gerentes se celebraban en persona, recuerda el auto: “Es importante destacar que en este tipo de tipología delictiva las reuniones cara a cara solo las mantienen las personas que juegan un papel muy importante en la organización”.
Óscar M. G. también agasajaba “a altas personalidades del Puerto” a base de regalos de jamones que cargaba a los dos empresas que supuestamente compartía con los presuntos capos de la trama, remacha el auto. El gerente de la transitaria, Marcial R., recibió uno de esos jamones, cuyo precio valoró en más de 700 euros, según afirmaba en una conversación telefónica intervenida por los investigadores de la Policía Nacional.
La resolución reseña vinculaciones más prosaicas entre el líder sindical y la supuesta organización criminal, que le habría surtido de “dos pescaditos” (dos gramos de cocaína, según infiere el juez), tal como comentó Óscar M. G. en una conversación telefónica con su pareja.
El juez concluye que la presunta trama contaba con “privilegios en la asignación de turnos de trabajo y descanso”. “Este factor sería clave para la consecución de las operativas de extracción de cocaína de las terminales portuarias”, agrega el auto.
“Multitud de servicios” a la trama
La investigación ha evidenciado, en relación con el “rol intrínsecamente corruptor” ejercido por parte del expresidente del Comité de Empresa, que Óscar M. G. prestó “multitud de servicios a la organización criminal, alterando procesos, realizando falsificaciones documentales y utilizando su influencia para la consecución de los objetivos logísticos” de la presunta red.
El auto destaca la supuesta alteración del examen de acceso a puestos de trabajo celebrado el 17 de noviembre de 2024 para “priorizar” a ciertos “miembros del ”clan“ de Borja. M. R. e Iván T. R. gracias a la ”posición“ que ocupaba Óscar M. G. en el sindicato mayoritario de la estiba. El líder sindical también habría manipulado los resultados para beneficiar a su hija, Paula M. L.
Varias conversaciones telefónicas entre Óscar M. G. y Borja M. R., intervenidas por la UDYCO, aluden a las supuestas maniobras, “demostrando” que el presunto capo “tiene acceso a información restringida del proceso” gracias al líder sindical. Borja M. R. incluso “presume de que ya sabía los resultados de los exámenes con anterioridad”, afirma el auto.
La nueva pieza separada abierta por el juez incluye asimismo la supuesta alteración de resultados de control antidrogas para el acceso al Puerto en relación con la hija de Óscar M. G., quien había dado positivo en cocaína. El sumario incluye conversaciones telefónicas entre Enrique M. P. (sucesor de Óscar M. G. en la presidencia del Comité de Empresa) y el médico del Centro Portuario de Empleo, Juan Carlos L. G., sobre el positivo en cocaína de la chica.
La “pugna” de dos clanes de “portuarios narcotraficantes”
También se investiga las posibles falsedades documentales en la excedencia de Daniel B. P., hermano del investigado Ramón B. P., supuestamente fabricada tras su detención e ingreso en prisión por hechos presuntamente vinculados con el narcotráfico.
En el Puerto de València convivían dos clanes de “portuarios narcotraficantes”, liderados respectivamente por Ramón B. P. por un lado y por Borja M. R. e Iván T. R. por el otro. Aunque ambos clanes mantenían una “pugna” por el negocio del narcotráfico en la gigantesca infraestructura portuaria, la investigación ha constatado que actuaban “en connivencia en determinadas operaciones”, explica el auto.
Sin embargo, los dos clanes trataban de introducir a sus propios peones en el empleo portuario, tal como se desprende de las conversaciones telefónicas entre Borja M. R y su mujer, entre otras.
La pieza separada también incluye como investigados a José Francisco A. B., otro conocido líder de Coordinadora, y a Antolín G. G., coordinador general del sindicato portuario. También a Enrique M. P., actual presidente del Comité de Empresa.
El auto considera que existe una relación de conexidad entre los delitos objeto de las pesquisas en el procedimiento (relativos al narcotráfico) y la presunta corrupción portuaria relatada en la resolución, “que no son delitos contra la salud pública aun cuando distintas personas objeto de investigación en la causa principal lo son también por estos hechos”.
La apertura de una pieza separada “permite simplificar y activar la causa principal”, afirma el juez. ...
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