El teniente general Luis del Castillo, 'el Puñales' de la Guardia Civil
«Cobardón» o «mediocre».
Así describen al jefe del Mando de Operaciones de la Guardia Civil, Luis del Castillo, compañeros que se han cruzado con él en su trayectoria.
Las últimas informaciones publicadas en ABC evidencian el trato que dedicó al responsable jefe de la zona de Madrid y denunciante, Fernando Mora , tras negarse a boicotear los actos del Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid en una operación política muestran su forma de ser. «Atente a las consecuencias», «no te meto dos hostias porque no te tengo delante» y «¡no me toques los cojones!» son algunas de las 'perlas' que Del Castillo vertió contra Mora tras su negativa a acudir a las celebraciones de la Comunidad de Madrid para perjudicar a Isabel Díaz Ayuso.
Estas palabras parecen describir una personalidad gris que sale a relucir, además, en momentos distendidos habitual en el entorno laboral: «No suele ir a las cenas de promoción ni relacionarse con compañeros», aseguran de él.A pesar de su gran poder al frente de la Guardia Civil, ostentando el cargo de jefe del Mando de Operaciones —mano derecha del director adjunto operativo (DAO) de la Benemérita, Manuel Llamas—, Del Castillo nunca fue el alumno más aventajado de su promoción, posicionándose siempre en la media: un rendimiento aceptable, pero sin destacar.
Quienes le conocen le describen como alguien «mediocre» dentro del escalafón. ¿Cómo lograba ascender dentro del cuerpo?
Según sus compañeros, gracias a ser permeable a las órdenes políticas.
Un rasgo que se puede observar en las grabaciones difundidas por ABC en las que amenaza a Mora con cesarle si no sigue las instrucciones de Mercedes González, directora de la Guardia Civil y ex secretaria general del PSOE madrileño.
Una anécdota que recuerdan sus compañeros es su manera de tratar a González: siempre de usted.
Algo poco habitual en el Cuerpo al dar a entender que la directora tiene un rango superior a un general y que Del Castillo podía asumir directrices políticas en un institución neutral e independiente.
Conocido como 'el Puñales' por ser «cobardón», según esas fuentes, dejó caer a Diego Pérez de los Cobos, coronel de la Guardia Civil cesado ilegalmente (según el Tribunal Supremo) por Fernando Grande-Marlaska, para evitar ser perjudicado en su ascenso en el cuerpo.
Carrera en toda EspañaNacido en Bilbao en 1963, su familia regresó a Cantabria cuando tenía tan solo dos años, tierra a la que ha estado muy vinculado toda su vida.
Antes de lograr ascender hasta ser la mano derecha del DAO, tuvo varios destinos en el norte de España.
Entre ellos, el Grupo de Acción Rápida (GAR, la unidad élite especializada en antiterrorismo) de Logroño, el Grupo Rural de Seguridad y en el Subsector de Tráfico de Barcelona, donde se desempeña en la fuerza de reserva para el orden público; Escuela de Adiestramientos Especiales de Guadarrama (Madrid) y en el Centro de Adiestramientos Especiales en Logroño.
Regreso a Bilbao como Comandante durante ocho años y cuatro como Teniente Coronel.
Sus labores ahí se centraban en temas de personal, apoyo y logística.
Tras ello, vuelve a Santander como Coronel y pasa por León como General de Brigada antes de ascender de General de División.
Logra entablar una gran relación con Virginia Barcones, exdelegada del Gobierno en Castilla y León y actual secretaría general de Protección Civil y Emergencias de la Guardia Civil, quien le promociona.
Según comentan los que le conocen, él mismo reconoce que logrado el puesto «de milagro».
Así lo comentó en un grupo de WhatsApp de su promoción.
En aquel ascenso se ven afectado Pérez de los Cobos y Manuel Sánchez Corbí.
Voces cercanas a su promoción lo ven claro: «Este no habría ascendido nunca».
Una trayectoria profesional brillante de uno de los perfiles más mediocres de la Guardia Civil. ...
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