En verano este error cotidiano puede acelerar la miopía de tus hijos

Con la llegada de las vacaciones desaparecen los deberes , las prisas y los madrugones.
Sin embargo, hay un hábito que, lejos de reducirse, suele dispararse durante el verano: el tiempo que niños y adolescentes pasan delante de una pantalla.
Móviles, tabletas, videojuegos o plataformas de 'streaming' llenan muchas horas de ocio mientras las actividades al aire libre pierden protagonismo.
El resultado es un cóctel que preocupa cada vez más a los especialistas en salud visual.La miopía infantil no deja de crecer y los expertos llevan años alertando de que el exceso de trabajo en visión cercana, unido a la escasa exposición a la luz natural, favorece su progresión.
El verano, precisamente por el cambio de rutinas, puede convertirse en un momento especialmente delicado.«Durante el verano cambian las rutinas y, con ellas, los hábitos visuales.
Aunque terminan las clases, el tiempo dedicado a tareas de visión próxima no suele disminuir; simplemente se cambia el estudio por el uso de móviles, tabletas, videojuegos o plataformas de entretenimiento», explica Marc Perea, Professional Services & Visual Health Specialist de Optica2000.
Según advierte, si ese incremento del trabajo de cerca «no se compensa con suficiente tiempo al aire libre, puede favorecer la progresión de la miopía en niños predispuestos».Los datos reflejan una tendencia preocupante.
Según el Libro Blanco de la Visión en España 2025, uno de cada tres jóvenes españoles se considera miope y la graduación media ha aumentado de forma notable en apenas cinco años.
Además, tres de cada diez necesitan gafas o lentes de contacto para ver correctamente.
Aunque a menudo se señala a los dispositivos electrónicos como únicos responsables, la realidad es más compleja.
Lo que realmente preocupa es la combinación de muchas horas enfocando objetos cercanos y muy poco tiempo en exteriores.«La evidencia científica indica que la progresión de la miopía está relacionada con un exceso de actividades de visión próxima mantenidas en el tiempo y, especialmente, con la falta de exposición a la luz natural», señala Perea.
Por eso insiste en que las pantallas «forman parte de ese trabajo de cerca, aunque no son el único factor implicado».
El especialista recomienda mantener una distancia mínima de entre 30 y 40 centímetros respecto a libros o dispositivos, evitar sesiones prolongadas sin descansos y fomentar las actividades al aire libre. «La luz natural ha demostrado tener un efecto protector frente al desarrollo de la miopía», resume.Las señales que muchos padres pasan por altoUno de los principales problemas es que muchos niños no son conscientes de que ven mal.
Simplemente se acostumbran a esa forma de ver y no expresan ninguna queja .
Por eso conviene prestar atención a determinadas conductas cotidianas.
Acercarse demasiado al móvil o a los libros, entrecerrar los ojos para mirar de lejos, guiñar un ojo para enfocar, frotarse los ojos con frecuencia, perder interés por actividades que requieren ver a distancia o sufrir dolores de cabeza al final del día son algunas de las señales que pueden indicar que existe un problema visual.«Muchos niños no expresan que ven mal porque consideran normal la visión que tienen», explica Perea, quien recomienda realizar una revisión visual completa siempre que aparezca alguno de estos síntomas.
Frente al aumento del ocio digital, los especialistas insisten en una medida sencilla que puede convertirse en una gran aliada para proteger la vista: pasar tiempo en el exterior.
Las investigaciones actuales aconsejan que los menores permanezcan, siempre que sea posible, al menos dos horas diarias al aire libre.
No es necesario practicar deporte de forma intensa; basta con pasear, jugar en un parque o realizar cualquier actividad fuera de casa.«Muchos niños no expresan que ven mal porque consideran normal la visión que tienen», Marc Perea«La exposición a la luz natural se asocia con un menor riesgo de desarrollar miopía y puede contribuir a ralentizar su progresión», destaca el experto.
A ello conviene sumar otra pauta sencilla: la conocida regla 20-20-20.
Consiste en hacer una pausa cada 20 minutos de pantalla y mirar durante unos 20 segundos a un punto situado a lo lejos.
Este pequeño descanso ayuda a reducir la fatiga visual y evita mantener el enfoque cercano durante largos periodos.También recomienda evitar utilizar móviles o tabletas justo antes de acostarse, procurar una buena iluminación ambiental y equilibrar el ocio digital con otras actividades propias del verano.
Muchos padres aprovechan el inicio del curso escolar para revisar la vista de sus hijos, pero los expertos recuerdan que el verano también puede ser un buen momento para hacerlo. «La recomendación general es realizar una revisión visual al menos una vez al año durante la infancia y la adolescencia, especialmente si existe miopía o antecedentes familiares», recuerda Perea.
Las revisiones permiten detectar precozmente alteraciones como la miopía, el astigmatismo o problemas de visión binocular, incluso cuando el niño todavía no ha manifestado síntomas.MÁS INFORMACIÓN noticia Si «Nunca te duches con las lentillas puestas.
El agua puede llevar un bicho que te puede dejar ciego» noticia No Javier Hurtado, oftalmólogo: «El trabajo de cerca empeora la miopía» noticia Si Qué es el 'síndrome cuello de texto' que padecen los jóvenes españoles noticia No El peligro de ducharse con las lentillas puestas: «Me he quedado ciega del ojo izquierdo»Y es que actuar cuanto antes resulta fundamental. «La detección precoz permite iniciar estrategias de control de la miopía adaptadas a cada caso», concluye el especialista.
Actualmente existen diferentes opciones terapéuticas para ralentizar su progresión, siempre acompañadas de unos hábitos visuales saludables y de un seguimiento profesional continuado ...
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