Las 'vacaciones' de los diputados: solo plenos extraordinarios por urgencia o necesidad

Ya entrada la segunda semana del mes de julio, en plena ola de calor en Madrid, lo único que trabaja a pleno rendimiento en el Congreso de los Diputados es el aire acondicionado .
El Reglamento de la Cámara Baja establece que sus señorías se reúnen por norma general en dos periodos de sesiones: de septiembre a diciembre y de febrero a junio.
Enero, julio y agosto son inhábiles y el pleno y las comisiones solo se convocan de manera extraordinaria, por razones de urgencia o por conveniencia política de una determinada mayoría parlamentaria.Por eso, esta semana, con la agenda reducida a la mínima expresión, los pasillos del Congreso, habitualmente un trajín de periodistas, diputados, ujieres y policías, entremezclados en un bullicio ensordecedor, aparecen desiertos, bajo un silencio solo interrumpido por el eco de las pocas pisadas que los recorren.
En las cabinas de prensa, prácticamente vacías, apenas aguantan los redactores de televisión que hacen guardia a la espera de algún directo mañanero.
En las salas donde se reúnen las comisiones, los pocos diputados con alguna reunión programada desfilan con sus maletas para salir corriendo hacia Atocha o Chamartín y regresar cuanto antes a sus provincias, huyendo del sol, aunque sea solo en lo que dura el trayecto en tren.Fuera del periodo de sesiones, la Cámara Baja solo puede celebrarlas a petición del Gobierno, de la Diputación Permanente —el órgano que se da cita en fechas inhábiles— y de la mayoría absoluta de los miembros del Congreso, es decir, de al menos 176 diputados.
Antes de finalizar el actual, la Junta de Portavoces ya fijó en el calendario dos plenos que se convocarán este julio: el día 14 y el día 23.
Además de reales decretos leyes que deben ser convalidados o derogados, como tarde, treinta días después de su aprobación en el Consejo de Ministros, el Ejecutivo tiene ahora en mente someter a examen parlamentario la senda de estabilidad; el paso previo a la multiprometida publicación de los presupuestos generales del Estado.Noticia relacionada general No No El Senado bloquea y envía al Constitucional el tratado que permite 'intercambiar' ministros con Francia Carlos MullorSegún fuentes parlamentarias consultadas por ABC, la idea que tiene el Gobierno es que el 14 se voten los objetivos de déficit y el 23, en caso de fracasar la primera intentona, se realice la segunda, sin agotar el mes de plazo que fija la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera para que el Ejecutivo remita a las Cortes un nuevo acuerdo.
Todo parece indicar que, por tercera vez en lo que va de legislatura, el Consejo de Ministros encajará una nueva derrota en su casillero y tendrá que ahormar las cuentas públicas con los objetivos de déficit vigentes, que siguen siendo los aprobados por PSOE y Unidas Podemos.
Desde que los socialistas cambiaron de socio de coalición, estrenando matrimonio con Sumar, ningunos han salido adelante.La mayoría de los socios que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez, en privado, reconocen que no tiene ninguna pinta de que los presupuestos vayan a cuajar.
Es más, pronostican que son una proclama electoral que usará el presidente del Gobierno para adelantar los comicios y convocarlos en el primer trimestre del 2027.
Se habla de febrero, pero ese es otro cantar.
Por ahora, con la actividad a ralentí, el PSOE y Sumar apuran sus opciones de aprobar alguna iniciativa antes de que se disuelvan las Cortes.
El mismo 14 de julio, según fuentes consultadas por ABC, se convocará la Comisión de Reglamento para aprobar la reforma impulsada por los nacionalistas para que sea más fácil formar grupo parlamentario propio de ahora en adelante.
Antes, este viernes, se reunirá la ponencia.La Diputación Permanente, órgano que se reúne en periodo inhábil, puede acordar que comparezcan de urgencia el presidente o sus ministros Los diputados no tienen vacaciones como tal, pero es un hecho que su actividad se reduce significativamente, salvo excepciones, en verano y en enero.
Por ejemplo, el 17 de agosto del 2023, sus señorías tuvieron que reunirse para la constitución de esta XV Legislatura.
Fue un verano atípico, porque la campaña electoral del 23-J les tuvo dando mítines por España a 40 grados.
En el Congreso, esta semana, la agenda pública constata el bajón laboral.
El lunes no había ni una sola previsión.
El martes, Mesa de la Comisión de Reglamento.
El miércoles, por la tarde, compareció el vicepresidente Carlos Cuerpo en la Comisión Mixta para la Unión Europea.
Este jueves se citó la Comisión de Derechos Sociales y Consumo, en sesión extraordinaria, para aprobar el dictamen del proyecto de ley para reforzar los derechos de las personas con discapacidad.
Y este viernes, además de la ponencia ya citada, habrá Mesa de la Comisión de Justicia.
Nada más.Al margen de los días 14 y 23, y salvo que pase algo que justifique una convocatoria extraordinaria, el resto de julio y agosto tendrán similar o incluso menor actividad.
La Diputación Permanente, que convoca la Presidencia del Congreso, en este caso, la socialista Francina Armengol, debatirá a buen seguro el alud de peticiones de comparecencia que siempre registra la oposición.
Las últimas, cómo no, marcadas por los casos de corrupción del Gobierno.
Si se aprueban, algo que está en manos, como siempre, de los aliados de Sánchez, los ministros de turno deberán comparecer de urgencia en la Cámara Baja.
Si no, todo seguirá igual hasta que en septiembre regrese el frenesí parlamentario.
Entonces, ya se verá, quizá solo queden por ver los últimos coletazos de la legislatura. ...
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