Sumar finiquita sin pena ni gloria el congreso que entierra a Yolanda Díaz
Yolanda Díaz suelta definitivamente la mano de Movimiento Sumar, que, a partir de ahora, deberá aprender a caminar solo.
En el organigrama del pequeño partido, no quedará ni rastro de la vicepresidenta segunda del Gobierno, que se borra finalmente de la plataforma que fundó para orillar a Podemos y mantenerse en la Moncloa, que ahora roza el agotamiento final.
Este sábado tratará de renacer una segunda vez, esta vez sin su principal promotora, con un tercer congreso extraordinario en apenas tres años.
Recogerán su testigo Verónica Barbero y Rosa Martínez, actual portavoz en el Congreso y la secretaria de Estado de Derechos Sociales respectivamente.
Con un 95,92% de apoyo, ambas han sido aupadas a la Coordinación General de la formación, que adquiere nuevamente un modelo bicéfalo.
El reparto del resto de cargos está previsto para la vuelta del verano, si bien Ernest Urtasun gana enteros como número tres.La escena al comienzo del tercer congreso era cuanto menos pintoresca.
Al desfile de rostros desconocidos -véase los más de 300 delegados que este sábado ratificaban la única lista candidata y la ponencia político-organizativa- a excepción de las dos nuevas líderes, el ministro Urtasun y, a lo sumo, la diputada del Parlamento andaluz, Esperanza Gómez, se sumaba un grupo de dentistas -sí, dentistas, ya que, el lugar escogido para albergar este tercer proceso asambleario ha sido la sede del Colegio Oficial de Odontólogos (COEM)- que aguardaban expectantes la llegada de algún rostro popular y mediático del panorama político español.
El chasco fue notorio a saber por sus caras. «¿Quiénes son?», se preguntaban entre ellos.
Eran Verónica Barbero y Rosa Martínez, quienes gracias a los 500 avales recibidos -un «récord histórico», han festejado en declaraciones a los medios- se han convertido en las dos nuevas coordinadoras generales del partido de Díaz.
Esta ha sido la fórmula pactada para suceder a la ideóloga de la formación tras el fallido liderazgo de Lara Hernández de este último año.
Dimitida el pasado 1 de julio, renunció tras archivarse una denuncia interna que pesaba contra ella por presunto acoso laboral a subordinados orquestada por el entonces sector crítico encabezado por Barbero y la guerra fratricida que ha vivido durante meses la organización y que tan solo supone el colofón final al proceso de desintegración en el que Sumar lleva inmerso desde antes incluso de despegar, allá por 2023. «No siempre salen bien las cosas.
Ahora toca borrón y cuenta nueva», admitían voces de la nueva cúpula en conversación con ABC.
Noticia relacionada general No No Generales de 2027 IU apremia a elegir marca y candidato del nuevo Sumar para rascar votos a un PSOE «deteriorado» Patricia RomeroPor la tarde, el evento adquirió, al menos, algo caché con la eurodiputada Estrella Galán y, sobre todo, con la aparición estelar de la vicepresidenta segunda del Gobierno, que brindó apoyo moral a los restos de su partido y se dejó ver entre el público del auditorio del COEM, con capacidad para poco más de 400 personas que ni siquiera han alcanzado a reunir un sábado de julio por la tarde, con los termómetros de la capital rozando los 37 grados.
Exiguo poder de convocatoriaAtrás quedó el poder de convocatoria de Sumar que, en un pasado no tan lejano, abarrotaba espacios públicos de la capital con más de 5.000 asistentes y otros muchos que se quedaban fuera.
Eran otros tiempos, unos en los que, parafraseando a la Díaz de 2022, la estrategia pasaba por «presentar un proyecto de país para la próxima década».
Ahora, en cambio, la tarea consiste en resistir al paso del tiempo para, con suerte, volver a llevarse un trozo del pastel la próxima legislatura.
Eso sí, ya no lo hará como paraguas del espacio, sino como una pequeña pieza más que está aún lejos de equipararse a la izquierda clásica que representan organizaciones como IU, que, pese a también atravesar horas bajas, mantiene su presencia territorial y conserva a sus cuadros políticos.
Aún así, insisten en Sumar en catalogarse como «proyecto necesario e imprescindible en el panorama político actual».
Debate, a puerta cerrada, de la tercera asamblea estatal de Sumar.
En primer plano, Rosa Martínez y Verónica Barbero, las dos nuevas líderes.
Imagen cedida por SumarIgual que ocurrió en la última asamblea de Podemos en abril del año pasado, con la militancia morada encumbrando a Ione Belarra, pero aclamando a Belarra, en Sumar, este sábado por la tarde, ha ocurrido lo mismo. «¡Yolanda, Yolanda, Yolanda!», gritaba el reducido público, que ha vitoreado y aplaudido de pie a la fundadora de Sumar, quien ha declinado asumir funciones directivas u orgánicos en esta nueva etapa, consumando así su deserción del artefacto electoral convertido con el paso del tiempo en pequeño partido que urdió en su despacho del Ministerio de Trabajo hace ya cuatro años. «No ha querido ningún cargo», explican voces cercanas a la nueva dirección, que confiesa no haber reparado ni siquiera en en concederle simbólicamente el estatus de presidenta honorífica aunque sea para dotarla de un cargo político dentro de un partido que justifique su labor frente de la Vicepresidencia Segunda y el Ministerio de Trabajo lo que resta de legislatura. «Yolanda, has hecho un gran trabajo.
Nos has puesto el nivel muy alto, pero te vamos a dejar atrás.
Gracias por todo este tiempo y por estar con nosotras, por todo lo que has hecho [...] Vamos a frenar al fascismo y a seguir mejorando la vida de la gente.
Ese es el camino que nos has enseñado y es lo que vamos a seguir haciendo», le ha manifestado la eurodiputada Galán. «Una de las razones por las que teníamos que estar aquí, y es una razón muy grande, era Yolanda.
Quiero aprovechar para agradecerte el trabajo que has hecho contra viendo y marea en este periodo de tiempo», decía, también dirigiéndose a Díaz el secretario general de la UGT, Pepe Álvarez, otro de los pocos rostros conocidos de la jornada.
Ni rastro de los ministros de Sumar, a excepción de Urtasun, titular de Cultura, que presumiblemente mantendrá la portavocía del organización.
Los primeros espadas de los partidos aliados de Sumar -Más Madrid, IU y Comuns- tampoco se han dejado ver.
Lluvia de halagos a la vicepresidenta segunda, que, pese a estar de salida, acapara el foco: «Gracias, Yolanda»«Gracias por liderar el proyecto Sumar en 2023.
Gracias a él, se han ganado cuatro años más de avances en derechos para este país», se ha dirigido también a ella una de sus nuevas sucesoras, Rosa Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, impulsora junto al ministro Pablo Bustinduy de, entre otras normas, la ley de dependencia que aprobará el Congreso la próxima semana.
Ella encarna el ala «ecosocialista» del partido y Verónica Barbero, actual portavoz parlamentaria y ex directora general de Trabajo, la «laborista».
Ambas apuestan en este nuevo ciclo post-Yolanda, y recién superada una guerra fratricida de meses, por el arraigo y el crecimiento territorial que no han logrado en los últimos tres años de vida, y por impulsar un espacio joven. «Salimos a ganar y no derrotados.
Tenemos que dar lo mejor y estar a la altura.
Tenemos que ganar y ni una sola distracción.
Lo vamos a hacer en equipo.
Encuentro, diálogo y diversidad es justo lo que necesitamos», ha reivindicado la 'dos' de Bustinduy antes de dar paso a la otra pata del tándem, Barbero.
La lluvia de halagos a la ya relevada Yolanda Díaz no había llegado aún a su fin. «Yolanda Díaz me enseñó que la política con mayúsculas consiste en tener la inteligencia para imaginar nuevos caminos y la convicción para atreverse a recorrerlos.
Muchas gracias, Yolanda.
Y lo que nos queda aprender de Yolanda...», ha avisado la política, asturiana de nacimiento y gallega adoptiva. ...
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