미디어 커버리지1건1개 미디어
정치
진보 성향

Marinera y escritora, en 1991 se convirtió en la primera mujer en dar la vuelta al mundo a vela en solitario

elDiario.es

Tras completar con éxito la mítica regata, Isabelle Autissier, nacida en París en 1956, abandonó la enseñanza para dedicarse completamente a la navegación
La investigadora y bibliotecaria que documentó innumerables subidas al Himalaya y dio nombre a una montaña
La exposición que homenajea a la autora de una de las fotografías más icónicas del siglo XX

Isabelle Autissier nació en París en octubre de 1956, creciendo en un entorno de cinco hermanas. Fue a los seis años cuando descubrió su pasión por la vela en las costas de Bretaña, navegando inicialmente con su padre en embarcaciones pequeñas. Esta conexión temprana con el océano marcó el inicio de una vida dedicada por completo a la inmensidad azul y los desafíos náuticos. Sus padres fomentaron en ella la autonomía y la confianza, enseñándole que no había límites para sus metas por ser mujer. Aquellas primeras travesías desde Francia hacia Gran Bretaña o España fueron los cimientos de una carrera legendaria que cambiaría la historia.

El mar se convirtió pronto en su refugio y hogar, un espacio donde la ciencia y los sueños se encuentran. Durante su juventud, su fascinación por los libros de aventuras la llevó a soñar con navegar por los mares del sur. Tras formarse como ingeniera agrónoma especializada en halieútica en Rennes, Isabelle comenzó su carrera profesional vinculada a la investigación pesquera. Durante los años ochenta, compaginó su labor docente en la Escuela Marítima de La Rochelle con la construcción de su propio barco. Se trataba del Parole, un sloop de acero con el que realizó sus primeras travesías oceánicas en solitario por el Atlántico.

Con esta experiencia previa, decidió entrar en el exigente mundo de la competición de altura participando en diversas regatas francesas. Su éxito en la Mini-Transat de 1987, donde obtuvo el tercer puesto, confirmó su gran talento. Fue el preludio necesario para afrontar el reto que la consagraría definitivamente como una pionera absoluta de los grandes océanos. Sus conocimientos técnicos como ingeniera le permitieron entender el mar no solo como emoción, sino como un objeto de estudio.

Fue a los seis años cuando descubrió su pasión por la vela en las costas de Bretaña, navegando inicialmente con su padre en embarcaciones pequeñas

El año 1991 quedó grabado en los anales de la náutica cuando Isabelle completó con éxito el BOC Challenge. Al finalizar esta regata, se convirtió oficialmente en la primera mujer en dar la vuelta al mundo en solitario en competición. Este hito histórico la llevó a abandonar definitivamente la enseñanza para dedicarse profesionalmente y a tiempo completo a la navegación. La hazaña demostró su capacidad para enfrentar los vientos huracanados y las condiciones más extremas del planeta sin ayuda externa. Su éxito no solo fue un logro deportivo personal, sino que rompió barreras de género en un mundo tradicionalmente masculino.

A partir de ese momento, su nombre se convirtió en un referente de superación y valentía para navegantes de todo el mundo. Aquella vuelta al mundo fue apenas el comienzo de una serie de desafíos técnicos y humanos en mar abierto. Durante la década de los noventa, Autissier continuó desafiando los límites de la velocidad con innovaciones tecnológicas como la quilla basculante. En 1994 batió el récord de la ruta Nueva York-San Francisco por el Cabo de Hornos con su tripulación. Su enfoque siempre combinó la pasión con el rigor científico, diseñando sistemas de seguridad avanzados para las embarcaciones de competición. Participó en eventos de gran prestigio internacional como la Vendée Globe, consolidando su reputación como una de las skippers más respetadas. Cada milla recorrida fortalecía su convicción de que navegar era la mejor forma de explorar los sentimientos y la propia naturaleza.

Fue galardonada como la mejor navegante del año en 1996 por la federación internacional de vela. Su liderazgo en el diseño naval permitió que otros navegantes adoptaran medidas de rescate que ella misma perfeccionó. La trayectoria de Isabelle también estuvo marcada por naufragios dramáticos que pusieron a prueba su inmensa resistencia física y mental. En 1994 fue rescatada en el Índico tras sufrir daños estructurales graves por una ola gigante. Años después, en 1999, su barco volcó y ella permaneció 24 horas en una burbuja de aire. Fue su amigo y competidor Giovanni Soldini quien acudió en su auxilio en una operación de rescate recordada por su hermandad. Tras estos incidentes, decidió abandonar las regatas en solitario, aunque nunca dejó de navegar en equipo o con fines científicos.

Escritora y activista

Estas experiencias de supervivencia extrema reforzaron su respeto absoluto por el poder del océano y la solidaridad entre marinos. Su capacidad para sobreponerse a la pérdida de sus barcos demostró una fortaleza de carácter excepcional y modesta. Paralelamente a su vida en el mar, Isabelle Autissier desarrolló una prolífica y exitosa carrera como escritora de narrativa y ensayo. Su primer gran éxito literario, Seule la mer s'en souviendra, publicado en 2009, exploró la complejidad de las emociones humanas. Otras obras destacadas como Soudain, seuls, que fue finalista del Premio Goncourt, narran historias de supervivencia adaptadas incluso al cine. A través de sus relatos, ha logrado transmitir la belleza y los peligros de lugares remotos como las gélidas islas Kerguelen.

Su literatura es un reflejo de su propia vida, donde la aventura se entrelaza con una reflexión profunda sobre la fragilidad. Ha recibido premios como el Prix Marine y el Premio Maurice-Genevoix, consolidándose como una de las voces literarias más originales. Escribir se convirtió para ella en otra forma de navegar por los sentimientos y las historias del mundo. El compromiso de Autissier con la conservación del medio ambiente la llevó a asumir la presidencia de WWF Francia en 2009. Desde esta posición, ha trabajado incansablemente para concienciar sobre la crisis climática y la urgente necesidad de proteger la biodiversidad. Ha liderado expediciones científicas a la Antártida y Groenlandia para dar testimonio directo de los cambios ambientales que sufre el planeta. Su filosofía se resume en la idea de que no puede haber seres humanos sanos viviendo en un planeta que está enfermo. Como presidenta de honor, sigue siendo una voz influyente en la defensa de los ecosistemas marinos y la gestión sostenible. ...

전문 보기

이 뉴스, 어떠셨어요?

탭 한 번으로 반응 · 로그인 불필요

관련 뉴스

관련 뉴스 제보는 로그인 후 가능합니다.