Sánchez evita la autocrítica con la corrupción y no llamará a Feijóo por los incendios

Pedro Sánchez comparecía este martes desde el Palacio de La Moncloa para hacer el tradicional balance de fin de curso, un curso político marcado por la presión judicial y la debilidad parlamentaria , por su precaria aritmética en el Congreso de los Diputados.
El presidente del Gobierno ha hilvanado un discurso muy electoral, en clave de campaña y de reivindicación, confrontando su modelo de gestión con el del PP.
Con un tono marcadamente triunfalista, Sánchez se ha presentado como el «gobierno de la gente y para la gente» y ha ido glosando los hitos del mandato, mientras dibujaba a los populares como la representación de la política de recortes.
El presidente ha recordado que su ejecutivo ha aumentado la inversión en gasto social en 145.000 millones de euros más.En esta lectura positiva de la legislatura, se ha obviado por completo el frente judicial que atenaza al Gobierno y al entorno del presidente.
No ha habido autocrítica por la corrupción ni por la sentencia que ha condenado a más de 24 años de prisión a un exministro socialista y mano derecha del presidente como José Luis Ábalos.
Ante las contradicciones con los estándares políticos y morales que él mismo fijó en la moción de censura, el presidente se ha limitado a señalar que se asumieron responsabilidades políticas, sin detallar cuáles.
También en clave procesal, ha asumido el discurso que algunos ministros hacen contra quienes quieren derribar al Gobierno por «métodos no democráticos».
Sánchez los ha personalizado en las acusaciones populares que, en su opinión, tienen una intencionalidad política.El arranque de la intervención ha estado marcada por la actualidad de los incendios forestales, lanzando un mensaje de esperanza: «Estamos empezando a ver la luz al final del túnel».
En esta coyuntura, ha hecho continuas alusiones a la oposición para rubricar el Pacto de Estado frente a la emergencia climática, retratando al PP en el negacionismo de Vox. «Es el peor de los combustibles», ha sentenciado.
Sin embargo, estas apelaciones no han ido acompañadas de la proactividad de iniciar los contactos con el principal partido de la oposición.
En Moncloa no se plantean levantar el teléfono para llamar a Feijóo, porque sostienen que es el PP el que no quiere ningún tipo de entendimiento.Sánchez ha sacado músculo de la buena marcha de la economía española, «la gran economía de la Unión Europea, la que más crece», en un escenario geopolítico convulso y en el que las previsiones de crecimiento se revisan a la baja. «Y además hacerlo con rigor en la sostenibilidad fiscal», ha puntualizado, presumiendo de crecer cinco veces más que Italia, cuatro más que Alemania y tres más que Francia.Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información ...
이 뉴스, 어떠셨어요?
탭 한 번으로 반응 · 로그인 불필요
같은 사건, 다른 제목
+1