Ruedan cabezas en el fútbol italiano, que se encomienda ahora a Mancini y Ranieri

ONP 요약
Roberto Mancini has been appointed as the head coach of the Italian national football team for a second stint, following the resignation of Gennaro Gattuso amid a period of leadership turmoil. The decision was announced by FIGC president Giovanni Malagò during a federation meeting, with Mancini expected to guide Italy in upcoming international fixtures.
진보 성향:Crisis in Italian football — Progressive outlets highlight the chaotic leadership changes, the scandal with Pirlo, and the desperate search for a coach.
중도 성향:Mancini's appointment — Centrist outlets simply report the appointment of Mancini as Italy's new coach.
보수 성향:Stability restored — Conservative outlets focus on Mancini's return as a stabilizing solution after the scandal.
La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) ha elegido a Roberto Mancini como su nuevo seleccionador nacional y lo presentará oficialmente este miércoles en Roma.
Trabajará codo a codo con Claudio Ranieri , entrenador de la AS Roma hasta 2025, que hará las veces de director deportivo.
Mancini no era el favorito de las apuestas pues no goza del cariño futbolístico de su país.
Aunque pidió perdón, muchos le siguen reprochando su repentino abandono de la selección en 2023 en 2023 para fichar por la selección nacional de Arabia Saudí, que le ofrecía un sueldo mucho más alto.
Será uno de los temas centrales de su primera comparecencia.«Cuando anuncié el nombre de Mancini ante el consejo federal hubo un consenso total desde el punto de vista formal», asegura sin rencor el actual presidente de la federación, Giovanni Malagò.
Da un paso más y asegura «asumir la responsabilidad del nombramiento».
Además añade que «la disposición de Mancini y Ranieri, también en el aspecto económico, ha sido muy positiva».
Mancini fue seleccionador italiano entre 2018 y 2023 y perdió la clasificación para un Mundial.
Pero también llevó a Italia a la victoria en el Europeo 2020 jugado en 2021 a causa del covid-19.
Gran parte del país considera que Mancini cometió un pecado mortal futbolístico pues abandonó de un día para otro la selección nacional italiana en 2023 para irse al Golfo Pérsico, y la dejó en una situación de dificultad.
Paradójicamente, ahora quedará en sus manos el futuro del fútbol italiano.La reforma de la selección italiana de fútbol se está transformando en un culebrón cada vez más difícil de resolver en el que han rodado varias cabezas.
Después de que Andrea Pirlo fuera descartado este lunes como seleccionador nacional, dimitió también el exdefensa Paolo Maldini, nombrado hace solo dos semanas director deportivo de la FIGC con la idea de poner las bases del nuevo proyecto de los 'Azzurri'.Esta tragicomedia comenzó el 31 de marzo pasado cuando Italia perdió un partido decisivo contra Bosnia Herzegovina y no se clasificó para el Mundial de EE.UU., México y Canadá.
Era el tercer Mundial consecutivo en el que Italia quedaba descartada.
Entonces decidieron dimitir tanto el seleccionador nacional Gennaro Gattuso como el presidente de la Federación, Gabriele Gravina.
Tras unas elecciones, el 22 de junio quedó al frente del fútbol italiano Giovanni Malagò , quien durante años ha presidido el Comité Olímpico Italiano y que este año había coronado su carrera deportiva con los impecables Juegos Olímpicos de invierno de Milán Cortina.Malagò llegó prometiendo «grandes sorpresas», y está cumpliendo, aunque quizá no como él pretendía.
En primer lugar, el 11 de julio fichó como «director deportivo» a uno de los jugadores más admirados del calcio italiano, Paolo Maldini, quien también tenía experiencia en dirección de equipos en el AC Milán.
Le prometió que decidiría con autonomía, imprescindible ya que su tarea consistía en innovar para volver a llevar a la selección italiana al lugar que le corresponde.
Maldini fichó entonces al ex jugador brasileño Leonardo para que le ayudara a reconstruir la selección italiana y rápidamente ambos se pusieron manos a la obra.
Técnicamente, su misión era hacer de enlace entre el presidente, las federaciones regionales y el entrenador de la selección, a quien él mismo podría elegir de común acuerdo con Malagò.
Guardiola dice no a ItaliaEsta era su prioridad.
Primero intentaron fichar a Pep Guardiola , que rechazó la oferta pues prefiere tomarse un respiro tras diez años en el banquillo del Manchester City.
El Plan B fue Andrea Pirlo, una apuesta arriesgada pues, aunque como jugador fue uno de los centrocampistas más valiosos de la selección italiana, no ha deslumbrado en su reciente trayectoria como entrenador.
Pirlo estuvo ocho años en el AC Milan con Maldini, quien lo conoce bien, y era su gran valedor.
Pero Malagò no estaba convencido del todo.En cualquier caso, su nombramiento fue dado por seguro el viernes y, mientras los abogados preparaban el contrato, se filtró que Pirlo tenía un acuerdo con una sociedad de apuestas deportivas ligada al gobierno ruso, a pesar del embargo vigente contra este país tras invadir Rusia.
Así, su candidatura saltó por los aires .
Malagò argumentó a Maldini y Leonardo que en la búsqueda del nuevo entrenador valía la pena evitar «apuestas» y que era mejor jugar con cartas seguras.
Ellos lo interpretaron como falta de confianza y consideraron que les estaba volviendo la espalda.
La gota que colmó el vaso fue la propuesta de fichar como entrenador a alguno de los veteranos Antonio Conte y Roberto Mancini, perfiles que no encajan a primera vista con su idea de renovar el fútbol italiano.Malagò y la falta de autonomíaPor eso, Maldini y Leonardo presentaron su dimisión este lunes, solo 16 días después de haber asumido el cargo.
No han explicado los motivos en ningún comunicado, pero han dado a entender que no han percibido autonomía de decisión y que no están de acuerdo con la idea de resolver los problemas del fútbol italiano con soluciones que fallaron en el pasado.
Tras su salida, Malagò ha fichado como director deportivo a Claudio Ranieri, que hasta junio de 2025 entrenó a la Roma, y que hasta el mes de abril estuvo entre sus directivos.
Hace dos años Rainieri había anunciado que su retirada del fútbol, pero ha cambiado de opinión.
Junto al nuevo seleccionador representa una apuesta por la restauración.Mancini ya tiene en el calendario la Liga de Naciones de la UEFA.
El primer partido será el 25 de septiembre contra Bélgica.
Luego le esperan como rivales Francia y Turquía.
De los 61 partidos que jugó la selección cuando él la entrenaba, ganó 39, empató 13 y perdió sólo 9.
El tiempo dirá en qué dirección se mueve esta racha. ...
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