Los mejores momentos de Keyne, el hermano de Lamine Yamal que se ha convertido en el talismán

España ya tiene la segunda estrella que perseguía desde hace más de una década, pero la celebración del Mundial ha dejado un protagonista inesperado que poco tiene que ver con el césped.
Con apenas tres años, Keyne, el hermano pequeño de Lamine Yamal , ha conquistado a millones de personas gracias a la espontaneidad con la que ha vivido cada partido.Sus gestos desde la grada, las celebraciones, los abrazos con el futbolista y las escenas protagonizadas durante la final han convertido al pequeño en uno de los rostros más queridos del campeonato.
Tanto es así que muchos aficionados ya lo consideran el auténtico talismán de la Selección.A lo largo del Mundial, las cámaras no le han perdido de vista.
Cada una de sus apariciones se ha convertido en un fenómeno viral y, sin proponérselo, ha terminado robando protagonismo incluso a algunos de los grandes nombres del torneo.
Estos son los momentos que han convertido a Keyne en una de las grandes sensaciones del verano.La reacción viral que enamoró a todo un paísAunque acompañó a Lamine Yamal desde el inicio del Mundial, el momento que disparó su popularidad llegó durante el encuentro frente a Austria.
Las cámaras captaron la efusiva celebración del pequeño tras uno de los goles de España y, en cuestión de minutos, las imágenes inundaron las redes sociales.Saltando, aplaudiendo y celebrando con una naturalidad imposible de fingir, Keyne conquistó a miles de aficionados.
Desde entonces, cada vez que aparecía en pantalla se multiplicaban los comentarios y muchos comenzaron a bautizarle como el «amuleto» o el «talismán» de la Selección.La relación entre ambos también ayudó a explicar el fenómeno.
En declaraciones a 'DAZN', Lamine Yamal habló como pocas veces de su hermano y dejó una confesión que emocionó a los seguidores del futbolista: «Me emociona ver a mi hermano ser feliz, a mi madre vivir la vida que siempre ha soñado y a mis amigos… Al final eso es lo que deseo; es el sueño más grande de un niño, aparte del fútbol.
Mi hermano lo es todo para mí, es como si fuera mi hijo y estoy enamorado de él».Penélope Cruz también cayó rendida a su simpatíaLa popularidad de Keyne no tardó en traspasar el ámbito deportivo.
Durante el Mundial, una de las imágenes que más repercusión tuvo fue la protagonizada junto a Penélope Cruz.La actriz compartió en sus historias de Instagram una fotografía en la que aparecía acariciando cariñosamente la cabeza del pequeño mientras este vestía la camiseta de España con el nombre de Lamine Yamal.
La instantánea también fue compartida por Sheila Ebana, madre del futbolista, y terminó convirtiéndose en una de las imágenes más comentadas de aquellos días.Su espontaneidad hizo el resto.
Los bailes en la grada, los saludos a las cámaras y la naturalidad con la que vivía cada encuentro terminaron por convertirlo en uno de los personajes más queridos del campeonato.Penélope Cruz junto a Keyne, hermano de Lamine Yamal.
Redes SocialesEl abrazo con Lamine que dio la vuelta al mundoLa final frente a Argentina dejó algunas de las imágenes más emotivas de todo el Mundial y, una vez más, Keyne volvió a ocupar un lugar protagonista.Nada más terminar el encuentro, el pequeño salió corriendo sobre el césped en busca de su hermano.
En cuanto lo encontró, Lamine Yamal lo levantó en brazos y ambos se fundieron en un abrazo que rápidamente comenzó a recorrer las redes sociales.La revista 'People' destacó aquel momento asegurando que «Su entrañable vínculo ha sido uno de los momentos más destacados» del campeonato.
Después llegaron más escenas que terminaron conquistando a los aficionados: Keyne recorriendo el estadio con un trozo de la red de la portería como recuerdo, saludando con total naturalidad al personal de seguridad, acercándose a los jugadores de la Selección o correteando por el césped mientras los fotógrafos intentaban seguir cada uno de sus movimientos.Las lágrimas que emocionaron durante la entrega de medallasSi hubo una escena que terminó de conquistar a toda España fue la vivida durante la ceremonia de entrega de medallas.Desde la grada, Keyne siguió cada paso de su hermano mientras se dirigía a recoger la medalla de campeón del mundo.
Primero celebró el momento con una alegría desbordante, pero segundos después la emoción pudo con él.Las cámaras captaron cómo rompía a llorar al ver a Lamine recibir la medalla.
Con las manos en la cara y completamente emocionado, terminó abrazándose a varios familiares mientras contemplaba la celebración sobre el césped.Aquella imagen dio la vuelta al mundo y puso el broche a un Mundial inolvidable para el pequeño.
Porque, sin marcar un gol, sin disputar un solo minuto y sin buscar el protagonismo, Keyne terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos de la cita.
Un niño que, con su espontaneidad y el vínculo que mantiene con Lamine Yamal, logró recordar que detrás de los grandes éxitos también hay historias familiares capaces de emocionar mucho más allá del resultado. ...
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