Padre Pablo (29 años): «Cuando Dios te llama una vocación concreta, previamente te da la gracia para poder vivirla»

Cuando hablamos de sacerdocio hablamos de una llamada personal de Dios, no de una profesión o trabajo que se elige de forma corriente.
En base a esta creencia, una conversación sobre las peculiaridades de la vida de un sacerdote pasa necesariamente por la palabra 'don'.
Así lo vive el Padre Pablo , cura católico a sus 29 años . «El celibato es un don que Dios te da y es un don que hay que pedir, porque implica tener un corazón totalmente entregado a Dios, un corazón que decimos indiviso, en el que el centro de tus amores es el Señor y desde ahí brota todo lo demás», explica en el podcast 'Se buscan rebeldes' .El joven sacerdote se ha sentado junto con el Padre Javier , también sacerdote joven, el Padre Ignacio y Fray Marcos para compartir su testimonio y despejar algunas dudas que la sociedad laica puede tener sobre la vocación sacerdotal, por ejemplo, sobre la diferencia entre soltería y celibato.
Por qué los sacerdotes son célibes en el rito católicoLo explica recuperando unas palabras que San Agustín escribe en 'La ciudad de Dios': «Ordena tus amores, no sea que ames poco lo que tienes que amar mucho y ames mucho lo que tienes que amar poco».
Un sacerdote está llamado por Dios -no por la Iglesia- a dedicarse a lo sobrenatural a través de actividades humanas, como la administración de los sacramentos -como la Misa y la confesión) y la guía espiritual de su comunidad.
Primero llega el amor a Dios y este se traduce en un darse a los demás.«El sacerdote está llamado a entregarse a todos por igual, sin distinción, sin particularidades» Padre Pablo 29 añosPablo lo cuenta con sus propias palabras: «El Señor nos llama a entregarnos a todos y amar a todos como Cristo los amaría, no de una manera exclusiva como puede ser el matrimonio, sino que el sacerdote está llamado a entregarse a todos por igual, sin distinción, sin particularidades, a todos con un amor total y completo».
Esta entrega total pasa por evitar los lazos humanos, como la pareja y los hijos.
Que de aquí no surjan confusiones.
El Padre Ignacio, quien presenta el programa, interviene para aclarar una duda frecuente que le suelen plantear: «La gente dice: 'Bueno, el celibato es para que puedas tener disponibilidad a la Iglesia y no contarle tus los pecados a la mujer por la noche'.
No, no, es que es mucho más profundo, no es un tema práctico.
Y tú lo has dicho, que es un tema de corazón».No se trata de liberar la agenda del sacerdote para que tenga más horas para dedicar a la parroquia, sino de que su corazón está completamente dedicado al Señor y ese es el origen su ministerio.
Y esto, tanto para laicos como para consagrados o sacerdotes.No es conveniencia, es una entrega total del corazón«Es decir, amar a Dios con corazón indiviso y con libertad , porque no es una obligación, una imposición, 'tienes que reprimirte', es todo lo contrario.
Es un camino de libertad que te hace feliz», insiste el joven cura.
Otra de las ideas erróneas que el celibato genera en el público ajeno a esta vocación es la de la llamada represión sexual.
Pablo lo tiene claro, no está reprimido de ninguna forma por vivir en castidad: «Para nada.
Vamos, -se ríe- para nada».«Cuando Dios te llama una vocación concreta, sea cual sea, previamente te da la gracia para poder vivirla» Padre Pablo 29 añosDurante los años que ha durado su formación y su discernimiento, ha llegado a pensar en esa posibilidad, por un sentido natural de miedo, pero no como un pensamiento propio: «Es verdad que antes de ser sacerdote o cuando yo estaba en este discernimiento vocacional, lo puedes pensar así, pero cuando lo vives, cuando en tu propia carne te das cuenta de que el Señor te hace feliz entregándote a todos por igual como Cristo lo hacía, entregando tu vida hasta la última gota de tu sangre...».La llamada al celibato se traduce en unas prácticas que no se llevan a cabo de forma instantánea, hay que educar el corazón para el celibato.
Pablo añade que Dios, que nos conoce, nos sabe guiar en este camino de la forma que necesitamos.
Dios prepara a cada uno a su vocaciónAfirma: «Dios, cuando te llama algo, previamente te da la capacidad para poder vivirlo, porque si no es que sería imposible.
Y eso es algo que yo creo que también da como mucha tranquilidad, saber que siempre que Dios te pide más es para darte más .
Y cuando Dios te llama una vocación concreta, sea cual sea, previamente te da la gracia para poder vivirla como él espera de nosotros».«Es gente que ama con locura .
Yo tengo muchísimos amigos sacerdotes y son tipos apasionados» Padre Ignacio Presentador de 'Se buscan rebeldes'El Padre Ignacio le secunda. «Y esta frase que decimos siempre en el seminario, Dios no llama a los capaces, sino que hace capaces a los que llama», añade.
Reniega de el comentario que suele circular sobre los 'solterones' que se meten a monja o a cura: «Se entiende más el celibato, como el cura que no ha conseguido una novia, el que es un reprimido, que es un tío raro, pero realmente es gente que ama con locura .
Yo tengo muchísimos amigos sacerdotes y son tipos apasionados». ...
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